El escritor peruano Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) ha sido galardonado con el Premio Alfaguara de Novela 2006, uno de los premios más prestigioso y mejor dotados que se otorga a una obra en castellano, por su libro ‘Abril rojo’. La historia de este premio reúne, entre ganadores y jurados, nombres de la talla de Carlos Fuentes, José Saramago, Tomás Eloy Martínez y Laura Restrepo, entre muchos otros. En esta oportunidad la presidenta del jurado encargado del fallo ha sido la escritora Ángeles Mastretta, quien anunció que ‘Abril rojo’ superaba a los otros 509 manuscritos enviados este año por “la eficacia expresiva, la fuerza dramática y la originalidad en el tratamiento de un tema político con las peripecias de una novela negra que arrastra y conmueve al lector desde la primera página.”

 
 De Roncaglio se puede hablar por largo rato, a pesar de su corta edad y de su escasa obra literaria. Ha escrito dos novelas, más bien cortas: ‘Pudor’ y ‘El príncipe de los caimanes’; y una obra de teatro, ‘Tus amigos nunca te harían daño.’ Al autor lo conocí en la última edición de la Feria Internacional del Libro de Miami, donde presentaba su ‘Pudor’ con humor y buen talante. En mi biblioteca descansa el ejemplar que me firmó, con una dedicación que quisiera interpretarla como una premonición:
 
 “Para Roberto, mi colega de letras y de humor, con un fuerte abrazo. Santiago Roncagliolo.”
 

 Por su puesto, ese día firmó otras tantas decenas de libros más. Y estoy seguro que habrán habido otras dedicaciones mucho más íntimas e interesantes en la Feria de Guadalajara, quizá, o en la de Madrid. Pero igual da gusto no sólo ver sino participar del crecimiento y la evolución de un escritor, que para eso también estamos los lectores.

 No deja de resultar curioso que en un post reciente (Venezia de fachadas) toco un tema propuesto por Roncagliolo en su blog.