Fue en una mañana de mucho tráfico y poca paciencia, mientras escuchaba 91.3 FM, la Radio Pública Nacional, que por primera vez escuché su voz. Y su música, porque separarlas sería como tratar de establecer una frontera entre el alma y el cuerpo, entre el corazón y la mente. Su nombre es Marta Gómez, y esa mañana escuché varias canciones de su CD más reciente, ‘Cantos de agua dulce’.

 Nacida en Cali, Colombia, esta muchacha de apariencia sencilla es en realidad un volcán de talento y fuerte instinto musical. Desde una edad temprana supo que la música era el eje de su vida y que quería prepararse en una de las mejores instituciones musicales del planeta. Me refiero al Berklee College of Music, de donde se laureó magna cum laude tras recibir un par de becas de renombre.  Aparte de ‘Cantos de agua dulce’, Marta ha grabado otros dos discos: ‘Marta’ en el 2001 y ‘Solo es vivir’ en el 2003. Ambos gozan de la misma frescura y de la exquisita armonización de instrumentos siempre acústicos (teniendo en cuenta que no soy ningún experto en música, puede que me equivoque en esto) que hacen de ‘Cantos…’ un CD de cabecera. Su música es una fusión de distintos ritmos americanos que nos transporta a un limbo sin pasado ni futuro, donde sólo cuentan nuestras raíces y la voz inmaculada de esta mujer.

 Entre sus composiciones destacan La finca, Seis, Eso pido yo, La flor, El pueblo, El hormigueo, San Pedro, Natalia y Camila, Que no falte un sueño, y su  versión de Tonada de la luna llena, del venezolano Simón Díaz.  En fin, no puedo hacer nada menos que recomendarla con urgencia. Marta Gómez, se llama, y su prómixo CD, titulado ‘Entre cada palabra’, será presentado el primero de abril en New York. 
 
LA FINCA
 

Cuentos de algodón con sabor a perejil y cebolla picada
cantos de agua dulce al compás del ron
corazón abierto en busca de nuevos recuerdos para contar
todas las historias de todos los sueños a la vez

Al ritmo del aguardiente te diré lo que me pasa
sin dejar que la nostalgia me apacigüe el corazón
con un viento de acordeones y un tambor desafina’o
lloraré yo las canciones que galopan en mi voz

Coro:
Como la guitarra yo canto con toda el alma
en el alma guardo las penas y la soledad
soledad del tiempo que pasa sin tu mirada
tu mirada que llena de colores mi verdad

Al ritmo de las palabras aprendí a contar estrellas
caminar dejando huellas para saber regresar
y volví siguiendo rastros hasta dibujar mi nombre
pero hoy suena a despedida porque se que tú no estás

Cuentos de algodón con sabor a perejil y cebolla picada
llenan mi memoria y me hacen sonreir
entre tantas flores hechas de luna y pasto aprendí a crecer
entre muchos sueños y muchas verdades a la vez

 

Marta Gomez y Juan Luis Guerra

                             (Marta con Juan Luis Guerra, mi compositor preferido)