MusicaliaAugust 22, 2006 11:43 pm

 Lounge splash Es una música cansada, como si a duras penas pudiera brotar, en todo su espesor y en la apagada tormenta de su volúmen, de los inmensos altavoces. Una vez fuera, se sienta en los párpados de las ganas y utiliza su peso para relajar los músculos de la vista. Así comienza su descenso por detrás de las orejas, en la enredadera del cuello, en el surco de los homoplatos y sobre los apretados escalones de la vertebral. Sobre el pecho también se trepan los sonidos, entre los kilos de más o de menos, alrededor del dominio del ombligo. Ya para entonces habrá levantado banderas en las manos, entre el hormigueo de los dedos y sobre la piel muerta que construye las uñas. Los glúteos sienten su caer, tal vez mejor administrado, que acelera ahora por el entrepierna y vuelve a pausar sobre la rugosidad de la rodilla. (Los muslos siguen temblando). Cuando la música roza los tobillos te das cuenta que en el calor de las axilas han caído otras tantas notas, también, y que tienen intenciones de quedarse para siempre. Nunca un Bien me sabe en Chuao o algún variante del cacao habían calado tan bien en cada esquina del ánimo. La música te devuelve todos los clichés.  

 Masseratti 2 lts está compuesto por los hermanos Gómez, Armando y Fernando, y propone una música electrónica de comfort, donde pactan la bossa nova, cierta chispa criolla y el lounge para una entrega fresca, desarmada. No hace mucho que estrenaron su último disco, “Cacao, mujer y beats” – quinto en sólo cuatro años -, en el que logran mantener un alto nivel de calidad en este género tan volátil. Canciones de entregas anteriores todavía gozan de gran popularidad en el medio, como Caracas can can y Vernano jazzmined, en tanto que las nuevas, como 727 a MER.ida.y.vuelta o Caracas body.POP feel’ins comienzan a sonar en casas, autos y antros por igual.

 Sobre cómo seguía unido el grupo si Fernando estaba en París y Armando en Caracas, Maseeratti 2lts contestó: “Esa es la esencia de Masseratti. Somos dos hermanos. En ningún momento se nos ha pasado por la cabeza separarnos. Los grupos que se separan son los que no están bien desde un comienzo. Eso de sacar un disco y separarte a las dos semanas me parece una falta de madurez, de seriedad. El día en que eso pase Masseratti muere.” Masseratti 2lts es, entre otras cosas, otra de las dulces revanchas del lounge y del martini…

HistoriandoAugust 16, 2006 6:19 pm

Antigua postal de Vizcaya

 Miami, al parecer, sí tiene historia. Ésta empieza, en su etapa moderna, como la de tantas otras geografías de las Américas, con la llegada, o, mejor dicho, con la expectativa de la llegada del tren. Julia Tuttle, una residente del sur de la Florida, convenció al magnate Henry Flagler – no se sabe con certeza con qué argumentos – a que extendiera la ruta del ferrocarril que ya estaba construyendo más al norte del estado. Así fue que Miami se abrió al mundo, y así fueron adquiriendo forma y fama los pequeños pueblos que la circundaban, como Miami Springs, Cutler y Coral Gables. La esperanza del comercio y la expectativa del transporte dieron paso a un auge de inversiones en bienes y raíces, con proyectos arquitectónicos tan disímiles como los de Art Deco en Miami Beach en la década de los 1920’s o los de inspiración Mediterránea de la década anterior, como en Coral Gables. Fueron años de lujos, excesos, cultura y extravagancia. Dos de sus mayores protagonistas fueron los hermanos Deering, James y Charles. Con su fortuna, amasada en la exitosa fabricación de maquinaria para la agricultura, crearon dos de los legados arquitectónicos más emblemáticos y contrastantes de la zona: Vizcaya (1916 – 1925), de inspiración Veneciana, financiada a su exigente antojo por el bachelor James; y Deering State at Cutler (1916 – 1922), donde se tocan en un vértice dos edificios completamente distintos: la casa de piedra gruesa, que sigue el rudimentario modelo de villa toscana, – sin cocina y a prueba de incendios – donde Charles, severo hombre de familia y varios años menor que su medio-hermano James, guardaba su prestigiosísima colección de arte, y una casa de madera mucho más modesta, que ya estaba en pie cuando Charles adquirió la propiedad, y que se trataba del único hotel – el Richmond Cottage - entre Miami y los Cayos, por lo que llegó a gozar de cierto renombre. La distinción entre los gustos de los hermanos Deering hacen que Vizcaya, más relacionada con los carnavales temáticos del renacimiento que se celebran allí cada año, contraste fuertemente con la paz, el paisaje amable, y el legado arqueológico que guarda Deering State. Ambas mansiones reflejan no sólo las personalidades de dos hermanos cultos y adinerados, sino que revelan dos matices distintos de una época desbordante de Miami, cuando los delfines y los manatíes eran cosa de todos los días y los huracanes un castigo divino.

Vieja postal del Deering State

The Robert ReportAugust 14, 2006 6:36 am

                                                            fuga

 El líder de la oposición venezolana y otrora presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Carlos Ortega, se ha fugado, según Fuentes oficiales, de la cárcel militar en la que cumplía una pena por "rebelión" de casi 16 años. La fuga, en la que también lograron escapar otros tres reclusos, entre ellos dos militares condenados cada uno a nueve años por su participación en un plan para un supuesto asesinato del presidente Chávez, es la versión que maneja la fiscalía en lo que respecta a la repentina desaparición de Ortega.
 Carlos Ortega fue condenado el 13 de diciembre pasado por "rebelión civil e instigación para delinquir", por su liderazgo en la huelga petrolera que paralizó a la industria venezolana por un lapso de 63 días, entre diciembre de 2002 y febrero de 2003, buscando sacar del poder a Chávez. El dirigente sindicalista estaba preso desde el marzo pasado en el Internado Militar de Ramo Verde, ubicado en Los Teques. Su fuga de este recinto hasido confirmada por el fiscal general, Isaías Rodríguez. En sus declaraciones, el fiscal negó rotundamente las versiones de familiares y del abogado defensor, Carlos Roa, de que Ortega podría haber sido "eliminado" debido a su postura política ante los excesos del Gobierno. "Se está hablando de un jugada para matarlo (a Ortega), nada más lejos de la verdad. El Ministerio Público garantiza la vida de esas personas dentro del estado de la legalidad, si se entregan", añadió Rodríguez.
 El fiscal general no respondió cuando se le preguntó por qué no existen cargos de rebelión contra el grupo pop juvenil mexicano RBD, ya que con sus canciones “promueven y felicitan al rebelde en los círculos de la juventud”. Habría que hacerle la misma preguntar al agitador de masas López Obrador, que parece no enterarse que está llegando a lo ridículo. Así está el mundo…

El arco y la liraAugust 13, 2006 12:06 am

                                                     Al final del poema estaré yo

                                                                        Carlos Pardo

 

Hagamos de nosotros

un relato, una cita recordada

de un viejo libro que pasó,

a su vez, por tantas manos

también enamoradas.

 

Te busco y retrocedo

en cada pequeña diligencia,

en la sabiduría

de esta boca abandonada,

en el mecánico aviso

de lluvias y tormentas

que prometen no faltar

a su derramada cita con la tarde.

 

Las mañanas poco entienden

de promesas,

que es como decir que los pies

tienen algo que ver

con la paciencia.

(Sentencia: el apogeo de la vida

es después del mediodía).

 

A veces me siento

esperando que anochezcan las palabras,

y que tras ellas arriben

las pesadas bondades del silencio

y el seductor puñal de la esperanza.

 

Sabemos que el mar no es

tan profundo, que las guanábanas

van torciendo el aroma de las ramas.

Ahora quisiera que algún fuego

se abrazara de la ausencia

y quemara con ella

la urgencia de tantas novedades.

 

Ya todo se mide con distancias,

el año luz y el año sombra,

en kilómetros de espera

y abandono. Mis manos de papel

no saben aguantar

el compás de los días,

y voy de la sospecha

a la culpa porque resbaló,

de pronto,

el unánime idilio de estos años.

 

Ya no se trata tan sólo de amarte

y recordarte con violencia,

entre banzados de ternura

y el sigilo de dulces apagones.

Tengo libros y botellas

rebosantes de lúdicas recetas,

anhelos que prometen veladas tibias

y un firme desapego del fervor

que le rinden a los alarmantes titulares.

 

No hay reloj que me avale

o contradiga, pero falta poco

para querer observarte con las manos

y hundir mi impaciencia

en el castaño rumor de tus cabellos.

 

Hasta aquí me han traído,

entre promesas y amenazas,

los inquietos enjambres del recuerdo.

Ahora es mi turno de dudar.

PeliculeandoAugust 10, 2006 5:57 pm

El aura 

 Fabían Bielinsky (1959 – 2006) murió sin haber robado nada, o al menos nada de trascendencia, como sí parecía suceder en sus filmes. Dirigió dos películas, ambas consideradas obras maestras del cine argentino: ‘Nueve reinas’ y ‘El aura’. La muerte, en esta ocasión vestida de infarto agudo de miocardio, le sorprendió el pasado mes de junio en un hotel en Sao Paolo, donde se encontraba realizando un casting.

 En ambas películas nos encontramos con excelentes actuaciones de Ricardo Darín, quien también actúa en otros éxitos argentinos, como ‘El hijo de la novia’ (2001). Su desempeño como el taxidermista hosco y reservado en ‘El aura’ (2005) ha sido ovasionado con unanimidad, llegando a obtener el premio “Cóndor de plata” al mejor actor. Bielinsky, por su parte, recibió los cóndores por mejor director y mejor película, gracias a su magistral capacidad narrativa, la exquisita disposición de las tomas y la cámaras, y por el guión y los diálogos, que nunca terminan de sorprender y darle bandazos a la trama.

 Su primera película, ‘Nueve reinas’ (2000), también fue acogida con el mismo entusiasmo, hasta el punto de que Hollywood compró parte de sus derechos para poder crear una versión norteamericana del film. El papel de Darín, aunque más discreto que en ‘El aura’, es igualmente perdurable. A pesar de ser películas diferentes, ‘Nueves reinas’ y ‘El aura’ tienen varios puntos de contacto, que me gusta entender como las obsesiones personales de Bielinsky, como lo son el robo y la enfermedad.

 Es importante subrayar el papel protagónico de la música en ambas películas, así como la gran actuación de los papeles secundarios. Se agradece también que de las tramas se desprenda una delgada pero vital vena de humor negro, que es el alfiler dentro del pajar de un suspenso perfecto. Por último, a pesar de que los tiempos y la velocidad son muy diferentes en ambas películas, en las dos se da el caso de que el interés aumenta a medida que la maquinaria de la trama echa a andar. Pero por más que me empeñe en abarcar a ‘Nueve reinas’ y ‘El aura’ en una misma nota, en realidad se trata de dos películas distantes, que merecen cada una su propio pedestal, y que su único y gran parentezco es que fueron dirigidas con maestría y talento por un director que nos ha abandonado cuando nadie se lo esperaba, como si se tratara de una escena más de alguna de sus películas.

PolitikAugust 9, 2006 7:40 pm

Danger

 Hoy, miércoles nueve de agosto, poco después del mediodía, se presentó a Manuel Rosales, actual gobernador del industrializado estado Zulia, como “candidato único” opositor a Chávez en las venideras elecciones presidenciales venezolanas, a celebrarse el próximo diciembre. Por supuesto, eso de “candidato único” es relativo, pues cualquiera podría postularse como aspirante al sillón ejecutivo, como ya lo ha hecho – lamentablemente – el comediante Bejamín Rausseo, mejor conocido como Er Conde del Guácharo. “Lamentablemente” porque su presencia en las elecciones equivaldría a una mayor divisón del voto opositor a Chávez, lo cual significaría su probable victoria, legítima o no. Insisto en la importancia de tener sólo dos candidatos principales para estas elecciones – el oficilista, quien busca otra reelección, y el aspirante opositor – porque sería más fácil encontrar discrepancias en los resultados electorales. En una nota anterior ya mencioné cómo el REP presentaba bases de datos alarmantemente sospechosas, además de lo contraproducente de que la oposición presentara más de un candidato, ya que esto legitimizaría un proceso verificablemente viciado, como he podido leer. En la misma nota escribí sobre los peligros de la reelección, que, de repetirse, sería la tercera o cuarta de Chávez… (Ya hasta perdí la cuenta). Y no olvidemos tampoco la vergonzosa represalia que se llevó a cabo contra los votantes que laboraban en el sector público, que por haber preferido un candidato diferente al oficialista, fueron expulsados de sus puestos, fueron víctimas de congelaciones del salario, y hasta fueron fustigados con el fin de que firmaran declaraciones de fidelidad ideológica y reverencia al desempeño gubernamental.

 Regresando al candidato Rosales, tengo que confesar que conozco muy poco de sus propuestas. He leído que como gobernador del estado Zulia tuvo cierto éxito, y que en el panorama nacional ha permacido como un faro de lucidez en medio de tanto adulador de una izquierda retrógrada. Sin embargo, al no conocer su plan de gobierno, aparte de unas pocas declaraciones populistas que dijo hoy a razón de su nombramiento como candidato único, no puedo considerarlo como mi candidato. Si voto lo haré por él, de eso no hay duda, pero lo haría porque sólo de una cosa estoy seguro: Chávez, de permanecer en el poder, le haría todavía mucho más daño a Venezuela.  Entre las primeras declaraciones de Rosales se encuentran sus promesas de una nueva distribución de la “renta petrolera para que llegue al bolsillo de los venezolanos”. También asegura que “cada familia va a recibir entre 600 mil a un millón de bolívares mensuales de acuerdo al precio del petróleo, para que ellos mismos (los ciudadanos) puedan establecer su propia empresa y puedan salir de abajo". Se trata de la misma retórica populista, donde el gobierno ejerce el papel del tío brindón que regala y presta mientras dura la fiesta. Espero, aunque sea un anhelo hipócrita, que esas sean sólo politiquerías de campaña, y que, de asumir el poder, Rosales actúe acorde a las necesidades que desesperadamente necesita el país para asegurarse un puesto de relevancia, más allá de lo petrolero, a mediano y largo plazo en la escena mundial.  

LA DEMOCRACIA SUICIDA


 Aprovecho, pues, que estamos de campaña electoral para precisar algunas razones por las cuales Chávez no es mi candidato, y por qué, en realidad, no debería ser el candidato de nadie con - como se dice en criollo - dos dedos de frente.   

 

- Ideologías podridas:   

 Se nutre del odio histórico y del rencor, se alimenta de anhelos bélicos y de una supuesta justicia social. La propuesta ideológica de Chávez es simple: odio y rechazo a la cultura occidental, al libre mercado, al capitalismo, a la libertad de prensa, y a las instituciones económicas mundiales, entre otras. En cambio, propone alabar sistemas autoritarios, geografías antiamericanas, sistemas comunistas, posiciones arcaicas al estilo más obstinado de los tiempos de la Guerra Fría, nacionalizaciones, y carreras armamentistas, todo dentro de una retórica ponzoñosa y afilada, repleta del “patria o muerte” y del “si no estás con nostros estás con ellos”, etcétera. Se trata de crear divisiones y otorgarle etiquetas a cada pensamiento.

 Mi posición: países que mezclan totalmente sus ideologías populistas políticas y sociales con sus metas económicas, terminan por crear un pasticho amorfo con una sociedad rentista, proteccionista, y enfrascada en las teorías de dependencia, un escenario tóxico para la inversión y el crecimiento económico. Además, gobiernos como el Chávez no se lo piensan dos veces antes de darle cuerpo y vida a sus posturas ideológicas – como ha venido haciendo -, aprobando numerosas leyes y desbaratando constituciones para acomodar sus proyectos mesiánicos dentro de un marco supuestamente democrático; cuando la verdad es que estas medidas son, en realidad, inyecciones de cianuro al sistema: el suicidio de la democracia.

 

- Económicamente al garete:

 Este gobierno se ha encargado como ningún otro de espantar inversiones y crear un clima de hostilidad hacia el empresario privado. Las miles de empresas privadas que han tenido que cerrar sus puertas y suspender la producción de sus bienes y el ejercicio de sus servicios hablan por sí mismas. Muchas otras fueron confiscadas, acusadas de ineficiencia. Pero dudo que en manos del Estado lleguen a mejorar de una manera sostenida, a largo plazo. Si bien estoy de acuerdo con que se hayan apretado las tuercas del aparato fiscal y por fin se estén cobrando impuestos con cierta disciplina, estas fueron medidas que nacieron con intenciones equivocadas: presionar al sector privado. No había buena intención, una intención coherente, en el acto de recaudación de impuestos, sino que ha estado plagado de escándalos de corrupción y extorsiones. Ahora el Estado carga sobre sus hombros el peso de toda la industria petrolera, más las cientos de empreas públicas que ya existían, más las cientos que ha expropiado, más las cientos que ha creado. En fin, la receta perfecta para la corrupción y la ineficiencia.

 Mi posición: por una vez, Venezuela ha de compararse no consigo misma, sino con el mundo, con los avances y la vida en otros países. No se trata de calcar modelos, sino de buscar ejemplos e inspiración, de trazar rumbos coherente y mantenerlos, a pesar de las primeras dificultades que esto pueda acarrear. Venezuela tiene que volverse competente, tiene que crear un clima apropiado para la inversión – la mejor manera de crear empleos y garantizar un crecimiento estable -, y tiene que abogar por instituciones supranacionales que unifiquen el mercado latinoamericano si pretende competir contra gigantes cono China, Europa y Norteamérica. También se ha de respetar a toda costa la propiedad privada, los derechos humanos, y la libertad de prensa. Es una incoherencia criticar a Israel y abrazar a estados opresores y totalitarios como Irán, Corea del Norte y Cuba. Esta bien que se critique a Israel, pero que también se critiquen todos los focos de opresión donde se violan los derechos humanos.

 

- Etcétera:

 

 Aquí, en este etcétera, caben todas esas decisiones, discursos, gestos y diatribas que ha protagnizado Chávez durantes todos estos años y con las que yo no estoy de acuerdo. Por ejemplo, las cadenas televisivas; la carrera armamentista; las supuestas invaciones norteamericanas; la persecución política a algunos opositores; los médicos cubanos del programa “Barrio adentro” (en vez de mejorar los hospitales, como un país normal); los acercamientos a regímenes que son abiertamente conocidos por no respetar los derechos humanos; las críticas desmedidas a la cultura occidental sin siquiera molestarse en reconocer sus muchos rasgos positivos; la injerencia en la soberanía política de otros países; la reforma agraria que – misteriosamente – ha beneficiado las tierras de su familia en el estado Barinas; su devoción por Bolívar, cuyos méritos no pretendo desestimar, pero cuyo pensamiento no aplica más allá de la hermandad latinoamericana en nuestro mundo moderno y globalizado; el cambio de nombre del país; la octava extrella y la nueva dirección del caballo en el escudo nacional; sus irresponsables medidas económicas; su esquizofrénica postura internacional; su machismo y su militarismo; y su admiración por el comunismo, una idelogía que hasta en China, donde hoy se vive el mayor auge captalista del planeta, ha probado ser efectiva sólo para oprimir.

 Sea quien sea que salga vencedor en diciembre - aunque creo haber dejado en claro mi preferencia -, ha de afrontar con urgencia y eficacia lo que considero el problema mayor: la inseguridad. Luego le siguen el desempleo, la educación, la pobreza, la economía, la política exterior, etc., no necesariamente en ese orden, pero primero y sobre todo, el frustrante problema de la delincuencia. Y, aparte de deshacerse de la inseguridad, Venezuela debe trazar un camino maduro, aunque incluya una dura pero necesaria etapa transitiva, y aferrarse y aguantar hasta salir de sus repeticiones viciosas. Una vez se creen el capital de infraestructura y el capital humano, crecer hasta el bienestar y la paz va a ser una espera cordial, amena.

El arco y la liraAugust 6, 2006 2:38 am

                        A La, la nota con que afino este instrumento
 

Poco importa si fuimos niños

y confundíamos la curiosidad

con la cautela.

Ya para entonces funcionaban

las máquinas del tiempo

y nada podía retenernos

en la pequeña estatura de las risas

y el silencio.

 

Hoy en día es extraño

pensar que todo el mundo es nuestro,

que amanece y llueve

porque esa es la hora que dictan

los relojes.

 

He pasado de la luz

a la noche tantas veces,

agotando el huerto de palabras

y rogando

que todo sea nuevo cada primavera.

 

Ahora la edad me registra los bolsillos

y me cuestiona los detalles del espejo.

Mientras tanto recuerdo

nuestras horas, tus besos fríos,

el tibio talento que tenías

para el roce.

 

Me acerco a ti en la cobardía

de estos versos,

con la certeza de que el papel

también muere y resucita.

No serán suficientes tu nobleza,

la música con que hemos adornado los recuerdos,

o el presumido silencio con que vemos

pasar las nubes en la cúpula del cielo.

 

Y sin embargo, no deja de asombrarme

saber que hemos vivido,

y que de nuestros huesos

también crecerán cayenas y tentaciones.

Siempre es hoyAugust 2, 2006 8:57 pm

lavate las manos    Fue dando vueltas en el cybermundo - aunque lo de vueltas es una quimera, pues nadie sabe con exactitud sus dimensiones - que supe de Steve Plavlina. Es uno de esos personajes hiperquinéticos que meten sus narices en muchas cosas y que aparentan llegar a donimarlas todas. Un intento de Da Vinci moderno, si se quiere, con una seria acentuación en el asunto del desarrollo y crecimiento personal. Se trata, pues, de alguien interesado en el individuo y su máximo despertar. No sólo ha redactado libros y ha hecho giras como orador y estimulador, sino que su blog es leído con fervor por sus seguidores. Pero, por más que parezca, esta nota no es sobre él, ni mucho menos – en realidad la industria del self-imporvemnet me tiene sin cuidado. Se trata de un artículo que él escribió y que logró hacerse de mi atención, llamado 10 reasons you should never get a job. No se trata de no trabajar, sino de no trabajar como empleado, donde existe una relación directa entre tiempo y dinero. Hay que trabajar para uno mismo, en lo que gusta y exalta, asegura. Sus razones son deliciosamente válidas, por eso he decidido interpretarlas.
 
1)                  Ingresos para maniquís (Inconme for dummies)
 Veamos, ¿qué hace un maniquí? Estar. Un maniquí físicamente está. Y estar significa disponer de un período de tiempo y pasarlo estando. No se trata tanto de lo que se hace, sino de la cantidad de tiempo que se emplea en dicha actividad. Por eso existen tantos trabajos que pagan por hora y no por resultados, porque al fin y al cabo tiende a ser más provechoso para un empleador enmarcar a sus empleados dentro de esos límites conocidos como horarios. Y ¿cuál es el problema de trabajar con horarios? Según Plavlina, la cuestión es tan simple que muchos no la distinguen o, peor aún, la consideran tan normal que ni siquieran lo toman  como tal. El problema es que sólo se paga al trabajador cuando está trabajando.  Plavlina insiste en que no es necesario estar presente y trabajando para obtener ingresos. Él menciona crear páginas webs, crear negocios propios, convertirse en un inversionista, o vivir de los honorarios que puedan generar una invención o una creación artítistica. Plavlina llama a esta manera de ganar dinero “ingreso pasivo”.     

 Mi opinión: sería genial poder ganar dinero durante las veinticuatro horas del día sin tener que estar, como el maniquí, presente. Sin embargo, sería imposible, además de peligroso, que toda la fuerza laboral se lanzara al unísono en busca de ingresos pasivos, especialmente porque esos ingresos pasivos requieren, en algún eslabón de la cadena, que empleados convencionales, de los que ganan por hora, pongan su tiempo y esfuerzo. Se trata, pues, de una jerarquía laboral cercana a la explotación, donde no todos pueden gozar de los mismos derechos y oportunidades. Por supuesto, si me preguntan, preferiría no ser el maniquí.
 
2)                  Una vida social endogámica (An inbred social life  
 Muchas personas utilizan sus empleos como opción primordial a la hora de entablar relaciones sociales. Así terminan por salir y compartir con personas que versan en su mismo campo, en una exclusividad alarmante. Se trata de relaciones incestuosas y hasta competitivas que terminan por convertirse en deprimentes callejones sin salida. Las conversaciones giran en torno a temas laborales, sin mayor relevancia. 

 Mi opinión: los ves casi todos los días por casi todo el día, ¿para qué verlos de    nuevo en las noches y fines de semana? No es que no pueda existir una verdadera amistad – por no decir relación amorosa -, sino que es poco probable y, en caso de darse, puede llegar a ser un nido de angustias. Se trata de una manera de combatir la soledad sobre un terreno conocido, ya que en cualquier momento se puede recurrir al tema del trabajo para rellenar los huecos que no se ocupan de manera natural.


3)                  Experiencia limitada (Limited experience)
  
 Vivimos en sociedad que le rinde un culto descomunal al concepto de experiencia. Es un culto que nos llega desde épocas remotas, donde la idea de experiencia aplicaba sobre todo a la vejez, esa parte de la población que había vivido acumulando desenlaces en las situaciones más variadas. En su artículo, Plavlina no critica ese tipo de experiencia, sino la experiencia repetitiva de quien realiza trabajos expecíficos y especializados. La verdadera experiencia no viene de realizar un trabajo y repetirlo un sin fin de veces, afirma el autor, sino de vivir, pensar, y tomar en cuanta las necesidades del futuro.  
 Mi opinión: creo que Plavlina malinterpreta y trastorna un poco la idea de experiencia. No toma en cuenta su aspecto técnico y estima de más su faz mental.

4)      Domesticación eterna (Lifelong domestication)
  
 Trabajar es aceptar ser domesticado. El empleado deja de ser una persona dueña de su total voluntad y reside, por el tiempo que aplique, en un ambiente ajeno y mezquino. A base de entrenamientos se derrite el ímpetu y se apaga la chispa de la originalidad del empleado, y sólo en cómo decora su insípido cubículo encuentra un despojo de consuelo. 

 Mi opinión: los entrenamientos son necesarios si se quiere trabajar con interés y cierta disciplina. Sin embargo, es cierto que las normativas internas de muchas compañías desaprueban derroches de originalidad que terminan por doblarse y encogerse hasta ser suprimidas.

5)      Demasiadas bocas que alimentar (Too many mouths to feed)

 En el caso de los Estados Unidos, cuando se busca trabajo y recibes una oferta por parte de un empleador, esa cantidad de dinero - generalmente anual, en el caso de ser profesional, o por hora, si es una labor técnica o genérica – incluye el porcentaje de impuestos que no han sido aún sustraidos. De esta manera, el aporte individual al importe fiscal es tomado en cuenta por elempleador y lo considera como parte del salario, lo cual no deja ser un poco irónico. Este salario también ayuda a pagar los gastos físicos de la oficina coo la luz y la renta. Al final, lo que el empleado deposita en su cuenta de banco, lo que usa para subsistir, representa una fracción de lo que en realidad generó por su esfuerzo y su trabajo.    
 Mi opinión: de alguna manera, los peores males siempre recaen en los más débiles, en los que están más alejados de los ejes de poder. Sin embargo, en regiones como la Escandinava, por ejemplo, el Estado recoge hasta el cincuenta por ciento de los salarios en forma de impuestos para que la educación sea gratis y para que la salud esté al alcance de todos, entre otros servicios, y la gente parece vivir bien de esa forma. De todas maneras, un escéptico no dejería de advertir que, en caso de romperse una pierna, en realidad ya la ha pagado tres veces.
 
6)      Demasiado arriesgado (Way too risky)
 Plavlina asegura que ser un empleado es, en realidad, correr demasiados riegos. Sólo dos palabras son suficientes para desestabilizar la vida de un empleado: estás despedido (a). 
 Mi opinión: tal vez el sector privado sea más arrisgado que el público, donde los empleados parecen estar contentos con carreras lineales o hasta vitalicias, en parte para sentirse seguros. Sería prudente, en cualquier caso, hacer las previsiones necesarias en caso de verse una situación de despido.


7)      Tener por jefe a un malvado bovino (Having an evil bovine master)  
 En el mundo del emprendedor, al encontrate con un cretino puedes dar media vuelta y largarte por otro camino. En el corporativo, al tropezarte con un idiota, no queda otra que decir “lo siento, jefe”.  
 Mi opinión: es el miedo de todo empleado que su jefe sea un aprendíz de Satanás, y no me refiero al seductor ángel de ojos azules, sino al fiero ser cornudo de gruesas pezuñas y aliento de fuego. No hay nada que hacer.

8)                  Mendigar dinero (Begging for money)

 Cuando se tratar de aumentar sus ingresos, un empleado sólo puede cruzar los dedos y esperar que su jefe le apruebe un aumento. Deben haber millones de personas que sienten que su esfuerzo no está compensado de forma justa y que, sin embargo, poco pueden hacer para cambiarlo.    
 Mi opinión: una opción sería cambiar de compañía, a otra donde se remunere mejor el esfuerzo y la calidad del empleado.
 
9)                  Pérdida de libertad (Loss of freedom)
  
 Con esta novena razón, Plavlia regresa a la idea de la cuarta, la que hablaba de la domesticación y la anulación de la voluntad del empleado. Aquí esa pérdida de la voluntad se amplía hasta abarcar la pérdida de la libertad.  
 Mi opinión: mientras no usea la fuerza ni la amenaza corporal o psicológica, nuestra libertad no está en juego. En este caso es la ignorancia de no saber que existen posibilidades mejores lo que nos encadena.


10)             
Convertirse en un cobarde (Becoming a coward)

 No es que los empleados disfruten quejándose, pero lo hacen con tanta insistencia y convicción que terminan por añadirlo a su estilo de vida. Y no es que con eso pretendan soluciones; al contrario, por nada del mundo quisieran ver su mina de quejas sellada y agotada. Aparte de esto, cualquier acto fuera del protocolo corporativo puede traer consecuencias negativas a un empleado que, por ende, prefiere mantenerse en la tangente, rezagado.   
 Mi opinión: el mundo corporativo, como el militar y el monárquico, como el de las hormigas y abejas, funcionan bajo férreas jerarquías. Sería contraproducente que un peón se sublevara y arriesgara su posición dentro de la organización, si de verdad la necesita. No se trata tanto de ser cobarde, sino de saberse atrapado en una pirámide donde la intriga se manifiesta en quejas y la ambición es saber aguantar. 
 
 Conclusión: para no convertirse en un empleado se necesita estar informado y saber que existen opciones. Se necesita visión y un fuerte sentido de libertad y aventura. Se puede generar dinero a través de ingresos pasivos que no dependan del tiempo sino del tino y la originalidad. Mientras sea otro quien te emplee, te conviertes tú en su ingreso pasivo. No se necesita experiencia para saber esto, al menos no de la aplicada o la técnica. No olvides lavarte bien las manos antes de regresar… 
 
Nota: para ver el artículo original, que es en inglés, sólo basta pulsar aquí.