
Miami, al parecer, sí tiene historia. Ésta empieza, en su etapa moderna, como la de tantas otras geografías de las Américas, con la llegada, o, mejor dicho, con la expectativa de la llegada del tren. Julia Tuttle, una residente del sur de la Florida, convenció al magnate Henry Flagler – no se sabe con certeza con qué argumentos – a que extendiera la ruta del ferrocarril que ya estaba construyendo más al norte del estado. Así fue que Miami se abrió al mundo, y así fueron adquiriendo forma y fama los pequeños pueblos que la circundaban, como Miami Springs, Cutler y Coral Gables. La esperanza del comercio y la expectativa del transporte dieron paso a un auge de inversiones en bienes y raíces, con proyectos arquitectónicos tan disímiles como los de Art Deco en Miami Beach en la década de los 1920’s o los de inspiración Mediterránea de la década anterior, como en Coral Gables. Fueron años de lujos, excesos, cultura y extravagancia. Dos de sus mayores protagonistas fueron los hermanos Deering, James y Charles. Con su fortuna, amasada en la exitosa fabricación de maquinaria para la agricultura, crearon dos de los legados arquitectónicos más emblemáticos y contrastantes de la zona: Vizcaya (1916 – 1925), de inspiración Veneciana, financiada a su exigente antojo por el bachelor James; y Deering State at Cutler (1916 – 1922), donde se tocan en un vértice dos edificios completamente distintos: la casa de piedra gruesa, que sigue el rudimentario modelo de villa toscana, – sin cocina y a prueba de incendios – donde Charles, severo hombre de familia y varios años menor que su medio-hermano James, guardaba su prestigiosísima colección de arte, y una casa de madera mucho más modesta, que ya estaba en pie cuando Charles adquirió la propiedad, y que se trataba del único hotel – el Richmond Cottage - entre Miami y los Cayos, por lo que llegó a gozar de cierto renombre. La distinción entre los gustos de los hermanos Deering hacen que Vizcaya, más relacionada con los carnavales temáticos del renacimiento que se celebran allí cada año, contraste fuertemente con la paz, el paisaje amable, y el legado arqueológico que guarda Deering State. Ambas mansiones reflejan no sólo las personalidades de dos hermanos cultos y adinerados, sino que revelan dos matices distintos de una época desbordante de Miami, cuando los delfines y los manatíes eran cosa de todos los días y los huracanes un castigo divino.


Miami.Antes de morir me gustaria mucho de conocerla, pero creo que me voy a morir sin esa oportunidad.
Comment by conchita — August 17, 2006 @ 10:17 am
Hola Roberto! Estas de Historiador mi amigo! Cuanto he aprendido con tu post! Me gustaría viajar a Europa mas que a Los EEUU pero después de conocer un poco mas sobre Miami me ha agradado la ídea.
Que ironica lo que era antes a lo que se ha convertido ahora verdad?
Un abrazo!
Comment by Yamny — August 17, 2006 @ 5:39 pm
Todo se lo cargan, la naturaleza pierde su espacio cada día más.
Saludos
Comment by Antonio Alviárez Mendoza — August 18, 2006 @ 1:50 pm
Un post muy lindo para una ciudad que, como decía Cabrujas, en realidad no tiene un principio, un final, y de pronto hasta ni existe.
Saludos.
Comment by (aka) rodrigo coll — August 19, 2006 @ 4:39 pm
Deja el pesimismo, Conchita. Miami te queda a un saltico del charco, jaja.
Bueno, Yammy, la unica condicion es que si decides venir a Miami me llames. En esta ciudad es facil confundirse y seguir la ruta comercial del turismo… Saludos!
Es cierto, aqui en el sur de la Flirda han hecho desastres. Tan solo por mencionar uno, te cuento que a principios del siglo pasado se autorizo el drenaje de los Everglades, para quitarle el “exceso de agua”. Es una monstruosidad de la que aun el ecosistema no se ha recuperado…
Cabrujas parece que sabe de que lo habla. Miami es, muchas veces, poco mas que un pueblo fantasma. La gente llega y se va, y mientras esta vive en un limbo superficial, suelto. Sin embargo son apasionantes algunos capitulos de su historia, de los que quisiera volver a comentar en un futuro. Saludos huracanados!
Comment by roberto — August 23, 2006 @ 2:10 pm
Hola Roberto,te escribo para decirte que estas anecdotas son muy interesantes y que estoy muy interesada en cada una de las cosas que publicas ya que me parecen exelentes!!! te deseo mucha suerte y exito…
Quien Te Quiere…
Maria Karina.
Comment by Maria Karina Leon — August 29, 2006 @ 7:45 am
Gracias, MariaK, por tu interes y tus ganas de leer. Cuando quieras conversamos, y si resucitas nos vamos de rumba, jaja. Saludos!
Comment by robertos — September 1, 2006 @ 1:26 am