A Tina, a la diana de una noche “grobaniana”
La segunda es “An die Fraude” – ‘An ode to joy’, en inglés, o ‘Himno de la alegría’, versión en castellano con letra de Miguel Ríos - cuya música es el quinto movimiento de la Novena sinfonía del compositor alemán Ludwig von Beethoven (1770 – 1827), ya sordo cuando la compuso. Fue estrenada el siete de mayo de 1824, y cabe destacar que fue la única sinfonía de este maestro que tuvo más de cuatro movimientos, además de ser el único movimiento coral en todas sus sinfonías. La letra original en alemán viene de un poema de Friedrich Schiller (1759 – 1805), poeta, filósofo, historiador y dramaturgo alemán, de gran relevancia en su contexto histórico. La Unión Europa adoptó esta canción como símbolo musical común, es decir, como el “himno europeo”.
Y de tercera, aunque el orden de esta numeración ha sido por meras razones estratégicas, tenemos al villancico universal, traducido a más de trescientos idiomas, ‘Stille nacht’ – ‘Noche de paz’, en castellano, y ‘Silent night’, en inglés -. Su letra original, en alemán, es un poema escrito por el Padre austriaco Joseph Mohr, en 1816. Poco después fue transferido como párroco de la iglesia católica de San Nicolás, en una pequeña ciudad llamada Oberndorf. Dos años más tarde, en diciembre de 1818, le pidió a su amigo Franz Gruber, profesor en el pueblo cercano de Arnsdorf, que compusiera la música en guitarra para su poema, para cantarlo en la misa de medianoche del próximo veinticuatro, en la víspera de Navidad. Esa noche ambos cantaron la canción, acompañados por la guitarra de Gruber y de un modesto coro, sin saber que se iba a convertir en el aguinaldo más conocido en todo el mundo. Se especula que el órgano de la iglesia no estaba funcionando y que por eso debieron usar una guitarra, pero esto nunca ha sido confirmado. La pregunta relevante es, ¿cómo fue que esta modesta pero poderosa composición salió del ámbito de Oberndorf para llegar a todos los rincones del planeta? El difundirla quedó en manos de Karl Mauracher, un artesano constructor y reparador de órganos, que visitó varias veces San Nicolás para hacerle mantenimiento al instrumento de la iglesia. En una ocasión obtuvo una copia de la composición, que ya se había convertido en el villancico oficial del pueblo, y en algún momento la entregó a un grupo de artistas itinerantes, que la incluyeron en su repertorio. Fue así que ‘Noche de paz’ se cantó en varias ciudades austriacas y alemanas hasta que llegó a Leipzig, en diciembre de 1832. Y de allí pronto saltó a Berlín, y poco después a América, en 1838. Durante estos años gitanos, algunas notas de la melodía cambiaron con respecto a la composición original de Gruber, hasta quedar como se le conoce hoy en día. Cuando la canción llegó a ser famosa por todos los rincones de Europa, el Padre Mohr ya había muerto (en 1848), y Grober intentaba en vano que las autoridades musicales en Berlín le acreditaran por haber compuesto ‘Noche de paz’, que, por el contrario, se creía era una composición perdida de grandes maestros como Mozart o Beethoven. La controversia fue resuelta hace unos pocos años, cuando apareció un manuscrito de Joseph Mohr fechado en 1820 que verificó la versión de Grober.
No existe la receta infalible para empezar nuevas tradiciones, pero hay algo que todas tienen en común: nacen muchas veces de lo genuino y van trepando los días y los años, con paciencia pero a paso seguro, hasta irse ganando el corazón de la gente. Muchos damos estas tradiciones por sentado, como si hubieran sido creadas con el mundo, sin ponernos a meditar sobre sus orígenes. El mérito de ‘Noche de paz’ es haberse globalizado en una época en que la globalización era una quimera, una fantasía muchas veces en contra del reinante nacionalismo que por entonces asfixiaba a muchas naciones. Un villancico supo abrirse paso, y ahora no hay Navidad completa sin ‘Noche de paz’. No existe una mejor manera de invocar la paz y el amor, los recuerdos de esa infancia blanca, roja y verde, las lágrimas que sólo esa melodía puede exigirnos cuando le atina directo al corazón.
* villancico
Noche de paz (Stille Nacht)
Noche de paz, noche de amor,todo duerme en derredor.
entre sus astros que esparcen su luz
bella anunciando al niñito Jesús.
Brilla la estrella de paz,
brilla la estrella de paz.
Noche de paz, noche de amor,
todo duerme en derredor.
Sólo velan en la oscuridad
los pastores que en el campo están
y la estrella de Belén,
y la estrella de Belén.
Noche de paz, noche de amor,
todo duerme en derredor.
Sobre el santo niño Jesús
una estrella esparce su luz,
brilla sobre el Rey,
brilla sobre el Rey.
Noche de paz, noche de amor,
todo duerme en derredor.
Fieles velando allí en Belén
los pastores, la madre también,
y la estrella de paz,
y la estrella de paz.

Controversia lasallista.
Metete aqui.
http://reflexionesurbanas.blogspot.com/
Comment by Elias — December 17, 2006 @ 9:12 pm
Vienes a mi boda el 24 de Febrero? Necesito confirmar. Tu y un acompanante tienen invitacion. Nos gustaria que estuvieras presente.
Un abrazo,
Elias
Comment by Elias — December 18, 2006 @ 12:06 am
Excelente noticia la de tu wedding, Elias! Me encantaria ir, por supuesto. Tengo que encontrar un pasaje decente, que espero que para esas fechas se consiga. En Miami hablamos, que ya llego este viernes, tempranito.
Saludos y felicidades!
Comment by robertos — December 19, 2006 @ 4:35 pm
soy cantante soprano y necesito la letra original sin alteraciones por favor si alguien puede mandenla a mi e-mail
Comment by naty — November 29, 2007 @ 5:49 pm
Lamentandolo mucho no la tengo y no tuve suerte tratando de conseguirla… Pero suerte!
Comment by robertos — December 18, 2007 @ 6:56 pm