El arco y la liraJanuary 8, 2007 9:32 pm
De aquí al faro
hay un rosario de cuarzos
desarmados por la sabiduría
de las aguas.
Arriba se enfila una delgada vía
de escalones y precauciones
que llegan hasta tu cuerpo,
listo para cualquier amor,
que espera desde la brisa
la voz
de alguien que te nombre,
entre el reto y el vértigo
de una mirada dispersa
sobre la arena sublevada
y las palmeras.
Otra luz, blanca y fuerte, busca
con sus dedos tu silueta
y la descose,
para luego bordarla
al frío de las paredes arrugadas
y al suelo que avisa la cercanía
de mis pasos.
Así se detienen los siglos
con nosotros. Así el mar sostiene
el peso de su tregua.
Al final del camino no hay distancia.
Ya no hay barcos
ni cruceros que sufran
la torpeza de un naufragio.
Ya la sal y el olvido han aplacado
la biología de sus ganas.
La noche gira sobre el cielo.
El faro tiene ahora
la única luz de tu mirar
y el roce de tantas promesas
aplazadas.
