
La amistad. Se le compara con el trabajo del labrador: sembrar, regar y abonar, cosechar y disfrutar del resultado, luego de un arduo y gratificante trabajo. Asemeja mucho a la metáfora nerudiana, sin duda, pero no explica el complejo proceso de cómo un ser humano llega a confiar en otro y establecer una amistad, un cariño sincero que va desde el apoyo hasta la crítica constructiva, pasando por los altibajos de las personalidades de cada cual. Ahora los periódicos aseguran que pronto dos grandes escritores que hace treinta años eran los mejores amigos se encuentran en la víspera de la reconciliación. ¿Será cierto? Los unió, primero que nada, la pasión por la literatura, y luego los lazos se fueron estrechando hasta el punto de que uno llegó a ser el padrino del hijo del otro. Asimismo, la tesis del doctorado de éste trataba sobre un conocido libro del primero, que se dedicó a estudiar con furioso empeño, y que resultó en ‘García Márquez: historia de un deicidio’. Sus esposas eran comadres y los hijos de ambos, inevitablemente, crecieron siendo amigos. Era una amistad arrolladora y total. ¿Cómo fue, entonces, que pudo romperse de una manera tan tajante y por tanto tiempo? Se dice que sólo la gente que queremos tiene el poder de lastimarnos, y está aquí, en estas palabras de calendario rosa, la clave. ¿La fecha? Un día del febrero mexicano del año 1976, en el D. F., después de la proyección del filme ‘Los supervivientes de Los Andes’ en la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica. Sobre el episodio se escribió en Impacto literario, de fecha 15 de marzo de 1976, en Lima, Perú, una versión del conflicto: “Terminada la proyección, el autor de ‘Cien años de soledad’ se acercó al peruano con la aparente intención de abrazarlo. Para su sorpresa (y la de todos) fue recibido con un tremendo golpe de puño que lo derribó con la cara totalmente bañada en sangre. ¿Qué había ocurrido? Las palabras con que Vargas Llosa rubricó su puñetazo, no contribuyeron a aclarar las cosas: ‘¿Cómo te atreves a querer abrazarme –dijo— después de lo que hiciste a Patricia en Barcelona?’. Patricia es la esposa de Vargas Llosa, pero… ¿Qué podría haberle hecho García Márquez para provocar reacción tan violenta?”. Esta versión nunca ha sido confirmada por ninguno de los dos escritores; pero fue así, con un golpe y un escándalo, que mermó una de las amistades más legendarias de las letras latinoamericanas. Lo único cierto es que se trató de un problema del tipo personal, en el que las diferencias políticas sólo sirvieron para terminar de quebrar lo fracturado. Hasta esta semana…
Un empleado de la Real Academia Española, que decidió permanecer en el anonimato, confirmó que el próximo marzo se va a publicar una edición conmemorativa durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Cartagena de Indias por los cuarenta años de ‘Cien años de soledad’, que, además, coincide con el octogenario cumpleaños del colombiano, así como con el veinticinco aniversario de haber recibido el Premio Nóbel de Literatura, en 1982. Pero el empleado fue más lejos y confirmó que “ambos están de acuerdo”, cuando se le preguntó si los rumores sobre Vargas Llosa prologando dicha edición conmemorativa son ciertos. Ello constituiría un primer y firme acercamiento amistoso por parte de estos compañeros del “Boom latinoamericano”, como se conocen esas décadas de los sesenta y setenta en que nuestra literatura llegó a todos los rincones del planeta.
El desenlace sería que, de nuevo, la esperanza saldría victoriosa. No lo digo sólo porque triunfaría el valor incalculable de la amistad, sino la reconciliación de las dos corrientes ideológicas que llevan tanto tiempo confrontándose en nuestros países cansados: la izquierda, ahora en pleno auge, y el centro y la derecha, ahora confinados a un par de países. Sin embargo, las posibilidades de una reconciliación plena son muy estrechas. Por ejemplo, el mismo García Márquez ha llegado a decir que no sabe cuándo publicará el segundo tomo de su autobiografía porque no se quiere enfrentar con episodios donde debe hablar de asuntos sumamente “personales”. Y en una entrevista concedida por el Premio Nóbel el año pasado a un diario catalán, el periodista le pregunta sobre la posibilidad de restaurar la amistad. La esposa del escritor, Mercedes, que está presente durante la conversación, “se adelanta en la respuesta: «Para mí ya no es posible. Han pasado treinta años». «¿Tantos?», pregunta el escritor sorprendido. «Hemos vivido tan felices estos treinta años sin él que no lo necesitamos para nada», apostilla Mercedes.” Me atrevo, entonces, y ya para concluir, a regalarles una de las citas más conocidas de Vargas Llosa: “sólo un idiota es completamente feliz”.
Excelente post. Revelador.
Es tragico cuando las ideologias y los egos chocan y cegan a los protagonistas ante el potencial de su genio.
Lennon y McCartney vienen a mi mente.
Comment by Elias — January 14, 2007 @ 6:00 pm
Asombroso episodio, gracias por compartirlo, pana roberto.
Sobre el coñazo te puedo decir que, de seguro, GM lo tuvo bien merecido.
Ah, la amistad!
Comment by elCapo — January 14, 2007 @ 9:34 pm
Interesante analogia, Elias. Muy valida para el post, gracias! Un fuerte saludo!
Estoy de acuerdo contigo, Capo. Garcia Marquez tiene ese aura de malicia, de sospechoso habitual. Fue lo que se llama, y con toda la mala intencio politica de la palabra, un derechazo, jajaja. Saludos!!!
Comment by robertos — January 16, 2007 @ 8:59 pm
Interesantísimo. Me alegra encontrar tu blog, pero una aclaración… Ya se desmintió por ahí el asunto de que volvieran a reanudar su amistad. Lo vi en www.librusa.com
Ver mi Libro abierto
Comment by Víctor Manuel — January 20, 2007 @ 2:35 am
Gracias por la aclaracion, Victor Manuel. Te confieso que me da un poco de lastima, pero que se le hace… No se puede decir que sus libros (los de ambos, excepto ‘El amor en los tiempos del colera’) tengan un final feliz. Nos vemos en tu Libro… Saludos!
Comment by robertos — January 21, 2007 @ 8:14 pm
bueno la verdad, que hoy por decir: un clavo saca a otro!… perdi a una persona que queria y mucho:(.. que se yo!,no tiene nada que ver con el post,pero necesitaba decirlo!..gracias!
Comment by Natti — April 19, 2008 @ 8:08 pm
Lo siento, Natti. Pero recuerda que todo tiene solucion… Una carta, una conversacion, cualquier cosa ayuda. Saludos y suerte!
Comment by robertos — May 13, 2008 @ 4:02 pm