Le Penseur - Rodin

 No es que me sienta más sabio, pero poco a poco he aprendido a pensar en ti. Lo hago en los lugares más insospechados: en el metro, en la cola para el café, en los ascensores. Lo hago mientras estudio el iris de los ojos que estudian el iris de los ojos frente al espejo, al cepillarme los dientes. Lo hago al picar la cebolla, mientras juego a que también es culpa tuya que esas lágrimas se formen y caigan sobre el colorido amasijo de ingredientes. Te pienso mientras suena la música y su melodía se pierde más allá de mis propias palabras.

 No, la sabiduría nada tiene que ver con hacer rebotar piedras sobre el lago, ni con el sentarme sobre un banco para ver bajar la luz y el pasar itinerante de las nerviosas ardillas. Pensar en ti es mucho más simple. Pensar en ti es la mejor manera que he encontrado para gastar mi libertad.