Up yours, soledad: Gabo y sus aniversarios

Ayer, seis de marzo, cumplió ochenta años, confirmando la entrada en el otoño de este patriarca de las letras nuestras. También este año se cumplen otros aniversarios suyos: los cuarentas años de la primera publicación de ‘Cien años de soledad’ y los veinticinco de haber recibido el Premio Nóbel de Literatura. Sin duda se merece ese rosario de homenajes que le tienen preparado por todo el mundo.
Respecto a sus libros, me quedo con estos tres, en el siguiente orden: ‘El coronel no tiene quién le escriba’, ‘El amor en los tiempos del cólera’, y ‘Cien años de soledad’. Imagino que en su lecho de muerte va a suplicar que no incluyan ‘Memorias de mis putas tristes’ en sus obras completas, porque fue un libro terrible.
A veces me pregunto si le tengo envidia, y la respuesta es ¡por supuesto! ¿Quién no quiere una casa dentro de la ciudad amurallada de Cartagena? Pero no, no es sólo eso. Admiro la manera en que el Caribe se derrama de sus letras… Varias veces he soñado con él. Sueño que lo conozco o que estoy en su casa del D.F., repleta de rosas amarillas. Sueño que no somos amigos y que mi presencia le incomoda. Sueño que ha muerto y que me alegro. Sueño que ha muerto y que guardo luto por tres días. Sueño que me lleva a conocer el hielo. Sueño que se cae de una escalera tratando de alcanzar un mango. Sueño que a él no le gusta su ‘Cien años de soledad’. Sueño que detesta a Chávez. Sueño que he aprendido a tocar el acordeón y el violín. Sueño que compartimos juntos un último cigarrillo, sin hablar de literatura, tan sólo viendo ponerse el terrible sol de Cartagena, mientras el ocaso revela una suave bandada de insectos voladores que se acercan, unas tristísimas mariposas amarillas que vuelan todas juntas, pero que, en realidad, vuelan solas, cada una infinitamente sola.

Hermoso post, Roberto. De hecho, creo que es lo más interesante que he leído en un día que ha estado repleto de tópicos y notas rimbombantes en prensa y radio.
Comparto esa sensación vagamente ambivalente hacia la figura de GGM. Suelo pensar que tiene que ver con el hecho de que, después de todo, somos un continente bastante montuno y nos termina siendo difícil procesar una figura de su proporción. En fin, a veces pienso eso, pero no se trata de algo que piense demasiado en serio. Su cuento, El rastro de tu sangre en la nieve, ha sido una de las pocas historias que me ha hecho llorar con un llanto sereno y conmovido. Eso, naturalmente, es algo que le agradezco.
Un saludo afectuoso por allá.
Comment by rodrigo coll — March 8, 2007 @ 3:23 am
Qué bonito lo que escribes, sí. Hay poesía en tus letras y unas imágenes que son para guardar en baúl de los hallazgos: “Admiro la manera en que el Caribe se derrama de sus letras”, remarcable y la oración final, muy linda.
Disfruté el momento y la facilidad de la voz de llevar al lector.
Gracias!
Comment by Ophir — March 9, 2007 @ 4:32 am
‘El rastro de tu sangre en la nieve’ es, de verdad, un cuento memorable, Rodrigo. Gracias por el comentario; ya veo que no soy el unico que le apuesta a humanificacion de esta deidad llama Garcia Marquez. Saludos!
Gracias a ti, Ophir, por pasar a verme. Espero no te hayas asustado con el gesto del Gabo, jaja. Con respecto a la poesia, creo que algo que todo llevamos en el inconciente, es por eso que cada uno la reconoce de diferentes maneras. Un abrazo.
Comment by robertos — March 9, 2007 @ 9:16 pm
Pasé a devolver la visita y me encantó hacerlo. Muy grato todo lo que dices del Gabo. Hace unos días, Alexis Márquez Rodríguez, uno de los más notables crñiricos literarios de Venezuela, escribió un artículo estupendo sobre el tema.
Un abrazo.
Eduardo Casanova.
Comment by Eduardo Casanova — March 15, 2007 @ 7:44 pm
Wow Rodrigo, escribes hermoso y que gesto tan frase tan linda cuando dices “Admiro la manera en que el Caribe se derrama de sus letras..” me encanta esa frase, yo soy de ese caribe, soy cartagenera y cuando lei esa frase me erice por completo!!!
te felicito! te cuidas!
Comment by Maria Cecilia — April 26, 2007 @ 2:22 am
Gracias por el generoso comentario, Maria Cecilia. Yo tuve la felicidad de visitar Cartagena y, como se puede adivinar, quede enamorado… de la ciudad, de su gente, de su gastronomia. Espero volver, sin duda, y espero que regreses a este blog cuando quieras.
Saludos!
Comment by robertos — April 26, 2007 @ 3:16 pm
A Gabo lo admiro. Hacer hablar a la soledad, recorrer las distancias de la angustia de pueblos enteros que ven llover en Macondo, ser carpintero de sueños, acompañar al Coronel que no tiene quien le escriba con observación artística de un poeta hace que él hable de sí sólo con escribir unas cuantas líneas. Durante estos días he leído el Coronel no tiene quién le escriba. Me he reído mucho con su sentido profundo del humor, me encantó cómo hace hablar a la pobreza, a la angustia, a la desesperación, a la inusticia y a la ineficacia de los Estados; me enrabié con el abogado negro chupasangre, mentiroso, lleno de lugares comunes y siempre con la intención de sacar partido de algo que él mismo considera imposible. Me Encantó la paciencia infinita del Coronel, su reciedumbre, su espera angustiosa, que se desgrana mientras con su mujer viven un duelo muy profundo por la muerte de Agustín. Muerte violenta, como centenares de muertes en nuestro Macondo, muertes que hablan en silencio en todos los Macondos. Por esta forma de presentar a Macondo como un estado de ánimo que tiene el sabor de la Guayaba, la aroma de las platas tropicales, el sabor del plátano animado por los Vallenatos que Gabo lleva en el Alma. Vallenatos que quiso cantar con acordeón, pero que por cosas del destino sólo pudo escribir y contar en Cien años de Soledad, cien años que podrían ser ochenta, cuarenta o dos. Un abrazo grande para este Cronopio colombiano como lo calificaría Cortázar.
Arley
Comment by Arley Guarín Sosa — May 1, 2007 @ 6:17 pm
Hermoso recuento personal de tu relacion con Macondo, Arley. Y es que, quien no se identifica un poco con la soledad, a pesar de la ciudad, de la familia, de las amistades, de los anhelos? Muchos saludos!
Comment by robertos — May 3, 2007 @ 2:56 pm
Que hermosos comentarios sobre lo que el autor inspira, este Gabo, que tanto emociona a los poetas intimos, a los que ven reflejados sus propios cien años, en letras, en aromas y miradas… que ganas de conocer la querida colombia.
negra.
Comment by Paola — June 12, 2007 @ 7:56 pm
Un pais hermoso, sin duda. Y culturalmente en la vanguardia, con Botero, Gabo, y Shakira, entre otros, representandolo. Gracias por la visita y el comentario, Paola. Que estes bien…
Comment by robertos — June 13, 2007 @ 4:53 pm
Entré una tarde al “Rincón de Macondo”, un restaurante en la ciudad amurallada de Cartagena, sólo por tratar de sentir algo diferente. Pero no encontré nada que difiera de otro similar.
Y sucedió que me puse a conversar con Javier, un cartagenense. Le conté lo mucho que se parece su país y el mío, Perú, sobre todo en la parte selva. Hablamos de política, de la guerrilla, de todo un poco.
Ya casi oscuro me despedía y resultó que ibamos al mismo lugar, mi amigo vivía en el barrio de La Manga, y ahí estaba hospedado yo, de eso hace 2 años.
Entonces de tan amena conversación me invitó a tomar una bebida helada en su casa, fue entonces que en la sala, en un ambiente con aire acondicionado, descubrí sentado a Gabriel García Márquez, mi autor favorito. Le dije a Javier porqué no me había contado que era su sobrino, pues contestó que yo no se lo había preguntado.
Era casi un sueño para mi haber tenido esa coincidencia, y cuando leo estas líneas arriba, corroboro que GGM es un tipo de otra galaxia además de un caballero muy jovial.
Me encantó conocerlo. Espero un día poder escribir como él. Yo también lo envidio.
Saludos cordiales al blog. Por permitirme contar ésto.
Comment by Gabriel Alarcón — December 26, 2007 @ 10:51 pm
Gracias, Gabriel, por esta envidiable anecdota. Muy agradecido a ti por compartirla…
Comment by robertos — February 8, 2008 @ 6:15 pm
Gabriel si lo ves llamame y como tu dices:la muerte es el olvido y tu eres inmortal.
Lastima que el hombre se marche en su mejor momento “la licidez´´ de la mundologia.
Un abrazo y esperame en el cielo
Comment by juan albalat — April 22, 2008 @ 8:51 am
Gracias, Juan! Bonitas palabras para un grande.
Comment by robertos — May 13, 2008 @ 4:01 pm
es bueno todo esto, muy bueno, quiero conocer a gabo y que me firme 100 años
Comment by eduardo — June 18, 2008 @ 3:41 am