Defiende tu croissant, ¡quema un auto!
Han sido alrededor de mil cuatrocientos (¡1.400!) los carros quemados en Francia luego de la victoria del conservador Nicolás Sarkozy en los comicios presidenciales. Las protestas y manifestaciones han azotado no sólo la zona parisina sino todo el país, haciendo de estas últimas elecciones las más controvertidas en la historia republicana de la nación gala. El rechazo a Sarkozy viene de las zonas más pobres, de los inmigrantes marginados (por ellos mismos o por él Estado), y de la extrema izquierda, incluyendo los medios de comunicación más liberales. A pesar de la cómoda victoria de Sarosky sobre Royale, la candidata socialista derrotada en unas elecciones marcadas por la asistencia masiva (cerca del 85%) , Francia vive tiempos de descontento y de irrespeto al estado de derecho. El país necesita reformas importantes en su economía, reformas que Sarosky ha prometido llevar a cabo, aún si algunas no serán recibidas con alegría, como ensanchar la semana laboral, reducir algunos beneficios estatales y engrasar el sector empresarial e industrial para que trabaje sin el peso de tanta burocracia.
En lo social, Francia ha de encarar su creciente problema con los inmigrantes que viven al margen de la sociedad, un férreo sector que habita los suburbios de las grandes ciudades y que no logra adaptarse a la cultura gala. Fueron muchos de estos reacios jóvenes de segunda generación algeriana-francesa, por ejemplo, los protagonistas de las violentas protestas que encendieron al país el año pasado y lo sumieron en un estado de caos que Chirac, ya cansado, apenas supo manejar con cierta dignidad.
No es cuestión de suerte que nada de esto haya afectado la industria del croissant, base indiscutible de la economía francesa. Ni su producción nuclear ni sus venturas en la industria petrolera internacional y en la explotación de minerales se pueden comparar con la comercialización del croissant. Su cuerpo de hojaldre esponjoso y su aroma de mantequilla amanecida es, sin lugar a dudas, el diplomático francés más exitoso. Ni siquiera los recientes escándalos por las lujosas vacaciones que tomó Sarosky en Malta luego de resultar vencedor el pasado domingo han golpeado las acciones del croissant en la bolsa parisina. Después de todo, es de las pocas cosas en la que todos los franceses, los de tradición y los recién llegados, están universalmente de acuerdo: donne moi un croissant ou donne moi la mort…

Feliz Cumpleaños (ayer 13 de mayo) te llamo hoy, espero poder hablar contigo, te envié la entrevista a tu mail, leela para que me ayudes. Besos
Comment by Ale — May 14, 2007 @ 2:41 pm
Gracias, Ale! Espero tu voz.
Comment by robertos — May 14, 2007 @ 10:49 pm