Una huella
en el calor de tu mano
sobre el vidrio.
Afuera, era el frío
el que dibujaba tu palma
y los cinco dedos
con que cocinas todavía
el plátano azucarado
y el arroz con demasiada mantequilla.
en el balcón. Ocupada
con palabras de otra infancia,
el recuerdo de tu primera sangre
y de una hoguera
con todos los secretos
que habías acumulado
con la ayuda de un millón
o más de hormigas.
(Siete veces el peso
de tu cuerpo.)
le dieron a tus uñas
el filo y la fuerza.
Cuando escribías el abecedario
sobre la piel de mis ojos
cerrados, cuando era un juego
darnos unas pocas sílabas
y contentarnos con lo que completaba
la mirada.
te recuerdo, tras la suave erosión
de las termitas en la madera del detalle.
El sueño se encarga de desordenar
lo que con tan torpe destreza
ordena la razón durante el día.
El amor, que estuvo sentado
en esta mesa, que comió
con nosotros sushi con anguila,
se marchó, dejando sobre el escritorio
algunas deudas:
precios importantes de llamadas telefónicas,
recibos de una temporada compartida,
mensajes espontáneos
de un amor convertido en un rompecabezas
de perfumadas servilletas.

Nunca me he considerado un lector demasiado competente de poesía, Roberto. De hecho, casi nunca termino de leer lo poemas que comienzo. Pero me parece que este es de una verdadera belleza. De una melancólica y lúcida belleza.
Un abrazo.
Comment by coll, rodrigo coll — May 20, 2007 @ 8:43 pm
“…un amor convertido en un rompecabezas
de perfumadas servilletas.”
Imágenes de imágenes y ésta es una de ellas.
Me gustó.
Saluditos,
Comment by Ophir — May 21, 2007 @ 11:26 pm
Creo que en la poesia no se trata tanto de competencia sino de dejarse envolver por las proporciones del poema. Me alegro que te haya gustado, Rodrigo. Mis poemas no son mas que torpes represas… Otro abrazo!
Linda visita, Ophir. Como te termino de ir en tu experiencia bolivariana? Nos vemos en Solfa y arabescos! Saludos de regreso…
Comment by robertos — May 22, 2007 @ 1:52 pm
Es como ver en los ojos de esa persona sólo el reflejo de lo que algún día fue para uno, cuando quedan vagos residuos de lo que en algún momento te hizo sentir y que hoy sólo ocupa la transparente presencia junto a nosotros mas no dentro de nosotros. Para mí, es un poema melancólico, un recuerdo de un amor que fue y duró. Hermoso.
Comment by Ale — May 23, 2007 @ 6:59 pm
Ale, tu siempre tan omnipotente, jaja. Cien besos de soledad…
Comment by robertos — May 24, 2007 @ 5:46 pm
…El sueño se encarga de desordenar
lo que con tan torpe destreza
ordena la razón durante el día.
Mi frase preferida..WOW de donde sacas estas cosas?!?!?!
Comment by sailyn — July 27, 2007 @ 6:33 pm
No se… De las galletas chinas de la fortuna? Jaja. Un abrazo!
Comment by robertos — July 27, 2007 @ 9:51 pm