Aquí la noche es más larga,
más fría, más lenta
que en esas otras ciudades
donde, en cambio,
su oscuridad me tomaba
por sorpresa, igual que la linterna
policíaca sorprende al ladrón torpe.

Una calle honda, perforada
por la altas luces de unos faroles
desolados.
Paréntesis de luz
que delatan sobre lo blanco
la huella oscura
de unos pasos que pueden ser de cualquiera,
pero de todas maneras
especulo:

En algún momento
todos hemos sido
un poco el reportero,
otro poco la propia noticia.

De este invierno, por ejemplo,
de esta nieve opaca y optimista,
también tengo yo
otro poco más de culpa.

…Que tú, al menos,
y ese chiste amargo
de que tu fiebre
ayuda a que este mundo
siga su indetenible
pero lejano calentamiento.