Siempre es hoy, Politik, The Robert ReportNovember 7, 2007 9:25 pm

 Hay un capítulo* de Los Simpsons en el que el Señor Burns – para quienes vemos el programa en inglés, “Mr.” – hace unas malas inversiones y termina en la bancarrota, perdiendo la planta nuclear. La trama hace que Lisa y Mr. Burns – fijándose éste en el entusiasmo, inteligencia y potencial de la niña, y ella confiando en la promesa del viejo de que se ha vuelto un hombre de bien - se asocien en un proyecto de reciclaje. Les va muy bien; Lisa convence al pueblo de Springfield de los beneficios para el medio ambiente que trae consigo el reciclar y Mr. Burns no para de recoger latas al irse dando cuenta de que la empresa comercial es, sobre todo, muy lucrativa. Mr. Burns, así, recupera su fortuna y abre su propia planta de reciclaje. Invita a Lisa y le da un tour del lugar para que ella vea que cumple con todos los requisitos para ser una planta amable con el medio ambiente. Lisa se impresiona y confía en que Mr. Burns se ha rehabilitado, hasta que éste decide enseñarle “la mejor parte” de la fábrica. Se trata de una especie de red modificada con contenedores de aluminio para atrapar todo tipo de vida marina, con la cual el maléfico empresario piensa hacer toneladas de “Lil’ Lisa Slurry”, un químico industrial que planea poner en venta y ganar millones de dólares. Lisa, horrorizada, se da cuenta de que Mr. Burns sigue siendo el mismo empresario malvado, insensible y egoísta de siempre, y que la usó a ella y al ideal del reciclaje para acumular su nueva fortuna. La niña, oprimida por el peso de conciencia, decide salir corriendo por las calles de Springfield rogándole a la gente que ya no recicle, que reciclar ahora es algo malo…
 Aunque se trata de un capítulo que salió al aire hace más de diez años, su vigencia podría ser importada al escenario mundial que hoy en día se radicaliza en cuanto al calientamiento global. Por supuesto, hay muchos más puntos de contraste que de comparación entre Mr. Burns y Al Gore, pero esos puntos donde sí son comparables no dejan de dar qué pensar. Conozco a varias personas que, por ejemplo, atacan el perfil contra el caliento global por ser Gore su - ni siquiera digamos líder – vocero, valiéndose de esta imagen de político sensibilizado con la causa de una naturaleza convaleciente para restaurar un desprestigio que sólo se había acentuado desde que perdió las elecciones presidenciales en el año 2000 de manera escandalosa. Y la verdad es que ver el galardonado documental ‘An inconvenient truth’ le deja al espectador ese sabor nostálgico de un Gore que nunca podrá superar del todo el haber estado tan cerca de la Oficiana Ovalada en la Casa Blanca. Pero regresando al episodio de Los Simpsons y viendo la reacción de Lisa al descubrir cómo Mr. Burns usaba el dinero ganado mediante una empresa tan noble como el reciclaje, uno no deja de pensar que también ella está equivocada al renegarlo. El reciclaje, igual que ahora lo es el combatir la catástrofe del calentamiento global, es un ejercicio cívico que trasciende, que va más allá del egoísmo y el orgullo de ciertos individuos. Desconozco si Al Gore crea con sinceridad en la causa a la que tanto tiempo y esfuerzo ha dedicado, o si en un futuro utilizará esta fama renovada para lanzarse de nuevo en pos de la presidencia de los Estados Unidos. Lo que es innegable es que con su documental y con sus viajes predicando alrededor del mundo ha creado una moda, un despertar que ha puesto en la boca de todos el triste futuro que le espera a nuestro planeta si no actuamos pronto y con decisión contra el calentamiento global. Aplaudo la concesión del Premio Nóbel a Gore y su equipo de las Naciones Unidas. La supervivencia de la Tierra nunca ha sido una cuestión de derechas o de izquierdas, sino de ponerse de acuerdo entre lo que vale la pena salvar hoy para garantizarle a la vida un mañana sostenible y, por qué no, hermoso.
 Por cierto, el capítulo de Los Simpsons termina con Homero en el hospital, luego de sufrir múltiples ataques cardíacos al enterarse de que Mr. Burns, después de haber vendido la planta de reciclaje, le ofreció a Lisa, por haber sido su consejera, un 10% de sus ganancias de $120 millones. Ya en la cama del hospital un Homero fuera de peligro le dice a Lisa, luego de haberla perdonado, que seguramente Mr. Burns habrá gastado “esos $12 mil” que le había ofrecido. Era de esperarse que cuando Lisa le terminó de explicar a su padre cuánto es el 10% de $120 millones Homero sufrió un código azul…
 

* The Old Man and the Lisa (20/04/1997)

Mr. Burns and Lisa

Politik, The Robert ReportAugust 6, 2007 10:45 pm

Si no eres de Venezuela el nombre de Elorza seguramente no signifique nada para ti. Pero para un venezolano Elorza es la capital del municipio Rómulo Gallegos, en los Llanos del Estado Apure, una población que destaca por sus fiestas folklóricas y a la que se le ha dedicado una de las canciones llaneras más populares, ‘Fiesta en Elorza’. Además, queda ubicada a orillas del Río Arauca, el mismo “Arauca vibrador” de la también conocidísima ‘Alma Llanera’. Pero, al parecer, ahora tenemos otros motivos más para recordar a la calurosa y linda Elorza del corazón apureño. Se trata de un rumor que se originó a miles de kilómetros de distancia, en la ciudad de Miami, en el sureste de los Estados Unidos. Allí vive Patricia Poleo, una reportera que salió de Venezuela en el 2006 en categoría de exiliada por padecer persecuciones por parte del gobierno del presidente Hugo Chávez. Específicamente, se le acusaba como uno de los autores intelectuales del asesinato del fiscal Anderson, un oscuro personaje que fastidió demasiados avisperos y terminó hecho añicos cuando “alguien” colocó un artefacto explosivo en su carro. Poleo, por entonces directora del periódico ‘El nuevo país’, insistió en su inocencia hasta que se vio obligada a salir a escondidas del país el año pasado, al temer por su vida. Sin embargo, sus fuentes noticiosas siguen intactas ya que Poleo ha revelado en su columna ‘Factores de poder’ (publicada en El nuevo país) que nada más y nada menos que Ingrid Betancourt, la ex candidata presidencial colombo-francesa que ha permanecido secuestrada por las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) desde el 2002, ha sido liberada en Elorza, por mediación del presidente Chávez. Esta noticia sigue sin ser negada o confirmada: Chávez ha declarado desde Argentina que desconoce detalles de la liberación. En sus propias palabras, ha dicho que está “tratando de asimilar lo que me están preguntando, ojalá que esté libre (Betancourt), pero yo estoy sorprendido por esa pregunta". Por su parte, el alcalde de Elorza, Leopoldo Estrada, comentó algo parecido cuando fue contactado por la cadena radial RCN de Colombia. A su vez, Astrid Betancourt, hermana de la ex candidata, ha dicho que "después de la reciente liberación del jefe guerrillero Rodrigo Granda – capturado en Venezuela -  esperábamos un gesto de las FARC. Mi mamá ha hablado con el presidente Chávez sobre este tema y yo también lo he hecho", aseguró Astrid. "Nos damos el derecho de soñar, pero lo hacemos prudentemente", añadió.
Poleo ha llegado aún más lejos, insinuando que la liberación fue hecha en territorio Venezolano por petición expresa de Chávez, a quien le conviene, según la periodista, mejorar las relaciones con el gobierno de Nicolás Sarkozy, ya que Francia congeló hace dos años la venta de armamentos a Venezuela durante el mandato de Chirac. La razón por la cual se ha escogido a Elorza como el supuesto punto de liberación  es porque, tristemente, según la comunicadora, esta población se ha convertido en el epicentro de actividades guerrilleras de las FARC en territorio venezolano. Poleo ha dicho que a Betancourt la han puesto en libertad en la finca de un familiar de un alto guerrillero y que pasará a manos francesas durante la visita de la primera dama de Francia, Cecilia Sarkosy, a Venezuela.

Mientras nadie confirme esta noticia, la columna de la periodista Patricia Poleo queda en tela de juicio. Pero de haber recibido información fidedigna, la Poleo se habrá anotado una primicia única que podría significar otro revés al gobierno de Chávez. Y digo esto resaltando la victoria humanitaria que significaría la liberación de una mujer que se ha convertido en la cara amarga de un conflicto largo y doloroso para nuestros hermanos colombianos, pero que, según Poleo, terminó utilizándose como propaganda política. Esperemos que Ingrid Betancourt pueda contarnos alguna vez su versión. Esperemos que suceda pronto, porque en esta historia todos parecen tener rabo de paja.

PolitikJuly 24, 2007 5:57 pm

 Nunca he sido de los que aman el suspenso. Al contrario, cuando me enfrento a él siempre salgo derrotado, llegando inclusive a saltarme párrafos y páginas enteras [de un libro] para dar con el final, con el cese de la intriga. Sólo con el punto final respiro. He dado el ejemplo del suspenso literario, un suspenso que por ser ficticio lo hace en el fondo más llevadero, pero ¿qué pasaría si la vida se convierte ella entera en suspenso, en misterio, en un estado indefinido? Vivirla sería un suplicio, más que cualquier otra cosa. Sería una existencia corta de certezas. Es por eso que encuentro desproporcionado y grotesco este último empeño del presidente Chávez de hacer que su puesto – el mando ejecutivo – goce de reelección (suspenso) indefinida. Por otra parte, tampoco voto a favor de las peligrosas críticas de la oposición pretendiendo que también otros cargos políticos y de servicio público puedan ser reelegidos indefinidamente. No creo que esta sea la mejor solución, partiendo de la dudosa hipotética de que Chávez permita estas otras reelecciones. Al contrario, los cargos públicos deben ser limitados a una cierta, razonable cantidad de años. De cuatro a seis, como máximo, con la posibilidad de una sola reelección, si acaso. La vida política de un país debe tener el menor suspenso posible y ser, de hecho, aburrida y predecible, sin mayores exaltaciones, pero siempre coherente. Eso sería lo ideal. Como van las cosas, aunque pudiera, creo que no saltaría hasta la última página de este rojo suspenso porque ya todos sabemos qué va a suceder. Lo que no se sabe es cómo o cuándo, o, peor aún, si será esta la última vez. Ya no es “¿cuándo se jodió el Perú?”, como en Conversación en La Catedral, sino ¿cuándo va a dejar de joderse Venezuela?

Peliculeando, Nostalgias y otros harakiris, Siempre es hoy, Politik, The Robert ReportJuly 3, 2007 7:42 am

La cultura. A ver, defínela. Te reto a que le des un cuerpo de palabras a esa idea voluminosa, extensa, inasible. Te prohíbo recurrir a la síntesis del Larousse o a la manida arrogancia del almighty­ Wikipedia. Tu labor es construírla, hacerla de piedra o de colores, de pentagramas o vibrantes sintetizadores. Su forma es la forma que poco a poco le vayan otorgando los años, fuera del olvido y de las modas. En ella cabemos todos y en ella nos diluímos, como gotas blancas o dogmas que caen y desaparecen en el agua. ¿Cómo evitar que el mundo – ella misma – la devore?

 
Se habla y se aboga por su fomento pero de una manera manipulada. Se le toma tantas veces por inútil, aburrida, y en el mejor de los caso por rancia y severa. La cultura es cosa de otro siglo, se dice. Contados son los medios de comunicación que le dedican – muchas veces a regañadietes, como con cierto remordimiento  – un espacio propio. De su paso por la escena política quedan sólo ténues estelas, a veces con su dósis de bochorno. Nunca más un Pablo Neruda, quien entre versos y hablando de literatura logró que la Francia de Georges Pompidou levantara su embargo sobre el cobre chileno. Cerca estuvieron García Márquez y Carlos Fuentes de lograr que Bill Clinton, en una tarde literaria en Martha’s Vineyard, aliviara el embargo a la Cuba castrista, pero el caso de Mónica Lewinsky terminó por tragarse completa su atención. Ahora nos queda la vergüenza al recordar a Fox advitiéndonos que “América Latina debe huir de la dictadura perfecta, como lo dijo el premio Nóbel colombiano de literatura, Mario Vargas Llosa", cuando Vargas Llosa es íbero-peruano y – lamentablemente – aún no gana el Nóbel. Y ni hablar de tener que soportar a Chávez citando, por ejemplo, a Noam Chomsky, sabiendo que el presidente venezolano hasta el buenos días los da con tilde político, impermeable a las bondades de la cultura.
 

La cultura es el legado que el hombre, conjugado con la historia, nos viene regalando desde siempre, con la única petición de que también nosotros vayamos aportando algo para enriquecerla. Ahora que gozamos del saber instantáneo gracias, entre otras maravillas, a la internet, podemos ir dejando de lado el complejo con que se ha venido llevando la cultura. Hay cosas que todos deberíamos saber y hay otras con las que nadie debería perder su tiempo. Saber diferenciarlas es hoy más que nunca una virtud, y un deber el luego compartir los descubrimientos. Yo empiezo por recomendar la mitología griega, lecturas que le dieron altura – desde el Hades al Olímpo - a tiempos de harta imaginación febril. Tal vez diga todo esto porque hoy vi ‘El laberinto del fauno’, del director mexicano Fernando Del Toro, una película que te devuelve, por momentos, la libertad que sólo se daba en el encuentro entre la imaginación y la inocencia. Por ese candor han ardido de igual forma pueblos y libros, uniformes y ballestas.

Eco y Narciso, por J.W. Waterhouse, oleo, 1880.

Politik, The Robert ReportMay 28, 2007 7:22 pm

¡Gracias, Comandante!

 Lo ha logrado y por eso esta mañana ha merecido mis aplausos. El sueño de Bolívar nunca había estado tan cercano desde los días ecuestres de la Gran Colombia. Ah, la hermandad latinoamericana, el concenso de los páises hispanohablantes… Gracias a la no renovación de la señal de Radio Caracas Televisón, el presidente Hugo Chávez y su gobierno malabarista lograron una casi unanimidad no sólo americana sino mundial en su contra y a favor de la libertad de expresión. Es, verdaderamente, algo hermoso leer tantos editoriales y ver esa cantidad de portadas de periódicos internacionales apoyando la libertad y la pluralidad de pensamiento. También están Nicaragua, Cuba y otros países que, paradójicamente, apoyan el cierre del canal argumentando que eso favorece a la democracia venezolana. Ellos, como naciones, tienen derecho a darle voz a su opinión (aunque en realidad sólo sea la opinión de la cúpula desenfocada), pero es triste que hagan uso de ese derecho natural con tan pobres argumentos y casi de forma ciega, sólo porque han jurado apoyar un gobierno venezolano que con cada medida tomada se acerca a un afilado unilateralismo. Invoco, pues, una libertad de expresión inteligente pero sentida, como la que han desplegado Costa Rica y Honduras al apagar sus emisiones nacionales momentáneamente en solidarización con RCTV. Esos gestos son los que la historia americana nunca olvida… 

 

Diarios latinoamericanos opinan que Venezuela dio un "paso atrás" con salida de RCTV

 

Bogotá.- La prensa latinoamericana dedica hoy editoriales a la salida del aire de RCTV después de 53 años, con el denominador común de ver en ello "un paso atrás" en Venezuela y, por ende, en las libertades de la región.

 

El diario "Granma", del Partido Comunista de Cuba, es prácticamente el único que rompe una lanza en favor de la no renovación del permiso a RCTV para hacer uso de una frecuencia estatal, que desde hoy está en manos de una emisora pública, reseñó Efe.

 

"Miles de venezolanos colmaron las calles de Caracas para saludar el nacimiento de TVes y la salida del aire de RCTV, instigadora del golpe de Estado de abril del 2002 y del paro petrolero que causó graves estragos a la economía del país", señala en un artículo.

 

En el editorial titulado "otro peldaño", el diario uruguayo "El País" señala que el "neototalitarismo" es una forma de gobierno que ha empezado a expandirse "peligrosamente" por América Latina y consiste en que los gobiernos legítimamente constituidos empleen medios formalmente impecables que "disfrazan fines espurios".

 

Para "El País", el presidente Hugo Chávez no renovó su licencia a RCTV porque "no ha sido sumisa".

 

Otro periódico uruguayo, "El Observador", indica que lo ocurrido con RCTV obedece a "una decisión política de un presidente que decide por sí mismo hasta dónde pueden llegar los niveles de oposición al poder absoluto con que gobierna a su país" y recuerda que a otros cuatro canales privados sí les renovó la concesión.

 

El diario paraguayo "ABC Color", que titula en su primera página "Chávez mata la libertad en Venezuela", opina que la no renovación de la licencia a RCTV es un "un giro hacia el totalitarismo".

 

"La Prensa", de Panamá, opina que Chávez está "a poco de convertirse en un autócrata" y que los otros dos poderes del Estado venezolano, legislativo y judicial, agacharon silenciosamente la cabeza ante la medida contra Radio Caracas Televisión.

 

Otro medio panameño, "El Siglo", dice que el presidente de Venezuela, al que denomina "el nuevo dictador de América", ha "herido de muerte" un derecho inalienable.

 

"Jornal do Brasil" afirma que la decisión de Hugo Chávez fue como "una bofetada para América Latina" y se lamenta de que "las democracias estables en la región, Brasil incluida, fueron incapaces de impedir otra peligrosa demostración de desprecio a la libertad".

 

Pese a que publican información profusa sobre el asunto, ningún diario de Colombia ni de Chile opina hoy sobre el caso RCTV.

 

En el argentino "Clarín", Teodoro Petkoff, director del diario "Tal Cual", afirma que Chávez lleva adelante "un plan para crear una hegemonía mediática". Sostiene que si la excusa contra RCTV fue su "golpismo", Venevisión, "el otro gran canal" de Venezuela "debería haber sido sacado del aire hace tiempo".

 

El diario "Prensa Libre" de Guatemala, señala que "el arbitrario cierre" de RCTV constituye "un paso atrás para el pueblo venezolano" y consolida "un movimiento político unipersonal cuyos principales objetivos son terminar con las libertades de los ciudadanos", indicó Efe.

 

Julio Rodríguez, uno de los columnistas más tradicionales de Costa Rica, escribe en "La Nación": "anoche volvió a caer la noche sobre la libertad en Venezuela".

 

"Como Caín el ojo de Dios, los enemigos de la libertad temen el ojo de la prensa independiente", subraya.

 

En Honduras, "La Tribuna" advierte: "el eclipse es allá en Venezuela, pero es oscuridad que a todos abarca porque es un atentado contra la libertad, nos incumbe a todos".

 

El dominicano "Listín Diario" opina que "por mal camino anda el régimen chavista, que no puede soportar las criticas de un medio independiente y que no admite que le digan verdades irrefutables acerca de sus desenfrenos, sus ridiculeces y sus arbitrariedades".

 

En el diario limeño "El Comercio", el internacionalista Alejandro Deustua señaló que "el gobierno de Venezuela ha acelerado el paso de la maquinaria dispuesta a destruir, en ese país y en el hemisferio, los valores liberales y las instituciones que los organizan".

 

"La República", también de Perú, dice que "lo realmente peligroso de RCTV era su alcance nacional, envidiado por el oficialismo y sin equivalencia entre las cadenas que quedan, de las que solo una podría ser calificada como opositora y se reduce a Caracas".

 

En Ecuador, "El Comercio" considera que, en este caso, "se repite una lección conocida en América Latina cuando un proyecto autoritario no coincide con la prensa: primero el acoso, luego la división, siguen las medidas económicas y la clausura".

 

"El Diario de Hoy" de El Salvador dice que TVes, el canal que sustituye a RCTV en la frecuencia, es "una dependencia del aparato propagandístico de Chávez".

 

Para el diario mexicano "El Universal", el fin de RCTV en señal abierta es la "inauguración de una etapa más totalitaria del chavismo".

 

Israel López, del diario "Excelsior", de México, consideró que la medida del gobierno venezolano sienta "un precedente terrible para toda América Latina".

(http://www.eud.com/2007/05/28/rctv_ava_diarios-latinoameric_28A876099.shtml)

Politik, The Robert ReportMay 10, 2007 9:04 pm

 Han sido alrededor de mil cuatrocientos (¡1.400!) los carros quemados en Francia luego de la victoria del conservador Nicolás Sarkozy en los comicios presidenciales. Las protestas y manifestaciones han azotado no sólo la zona parisina sino todo el país, haciendo de estas últimas elecciones las más controvertidas en la historia republicana de la nación gala. El rechazo a Sarkozy viene de las zonas más pobres, de los inmigrantes marginados (por ellos mismos o por él Estado), y de la extrema izquierda, incluyendo los medios de comunicación más liberales. A pesar de la cómoda victoria de Sarosky sobre Royale, la candidata socialista derrotada en unas elecciones marcadas por la asistencia masiva (cerca del 85%) , Francia vive tiempos de descontento y de irrespeto al estado de derecho. El país necesita reformas importantes en su economía, reformas que Sarosky ha prometido llevar a cabo, aún si algunas no serán recibidas con alegría, como ensanchar la semana laboral, reducir algunos beneficios estatales y engrasar el sector empresarial e industrial para que trabaje sin el peso de tanta burocracia.
 En lo social, Francia ha de encarar su creciente problema con los inmigrantes que viven al margen de la sociedad, un férreo sector que habita los suburbios de las grandes ciudades y que no logra adaptarse a la cultura gala. Fueron muchos de estos reacios jóvenes de segunda generación algeriana-francesa, por ejemplo, los protagonistas de las violentas protestas que encendieron al país el año pasado y lo sumieron en un estado de caos que Chirac, ya cansado, apenas supo manejar con cierta dignidad.

 No es cuestión de suerte que nada de esto haya afectado la industria del croissant, base indiscutible de la economía francesa. Ni su producción nuclear ni sus venturas en la industria petrolera internacional y en la explotación de minerales se pueden comparar con la comercialización del croissant. Su cuerpo de hojaldre esponjoso y su aroma de mantequilla amanecida es, sin lugar a dudas, el diplomático francés más exitoso. Ni siquiera los recientes escándalos por las lujosas vacaciones que tomó Sarosky en Malta luego de resultar vencedor el pasado domingo han golpeado las acciones del croissant en la bolsa parisina. Después de todo, es de las pocas cosas en la que todos los franceses, los de tradición y los recién llegados, están universalmente de acuerdo: donne moi un croissant ou donne moi la mort…Croissant factory

Historiando, Desde la butaca, Politik, The Robert ReportDecember 8, 2006 9:10 pm

Pamuk, Nobel del 2006 entre libros Probablemente nunca habías escuchado o leído su nombre hasta el pasado mes de octubre, si acaso. Sin embargo, el nombre de este prestigioso y recién galardonado escritor, Orhan Pamuk (Estambul, 1952), autor de Nieve y La maleta de mi padre, entre otros, llegó a los periódicos mucho antes, hace más de un año, cuando unas declaraciones suyas sobre el genocidio armenio y la matanza de otros miles de kurdos fueron publicadas en un medio suizo, en 2004. Meses luego fue detenido y enjuiciado en su natal Turquía por disidente, por haber denunciado a voz suelta un tema que él acusa de “tabú”, de sesgado. Los cargos: traición y “denigrar públicamente la condición turca”, en palabras del fiscal del distrito de Sisli, en Estambul. Fue absuelto,  pero su absolución fue motivada por una fuerte presión por parte de una élite cultural mundial y por parte de la Unión Europea, que por entonces – y aún ahora – se encontraba en pleno debate sobre si aceptar o no a Turquía dentro de la Unión. Recuerdo haber leído una carta escrita por Mario Vargas Llosa para la ocasión, que hablaba de la libertad y de los derechos humanos, y que contó con el apoyo de otros escritores de gran influencia, como Carlos Fuentes, José Saramago, Günter Grass, García Márquez, Juan Goytisolo, Humberto Eco, y John Updike.
Con el paso de los meses, el hervidero se calmó. Turquía parecía haberse mordido la lengua y Pamuk seguía recluido en su casa, escribiendo. Y así hasta el pasado doce the octubre, cuando su nombré pobló de nuevo las noticias, ahora con la imprevista noticia de haber ganado el Premio Nóbel de literatura del 2006. Casi de inmediato comenzaron de nuevo las acusaciones: que la concesión del premio fue por razones políticas, que su intromisión en el asunto armenio fue por conveniencia y oportunismo, que sus méritos literarios son cuestionables… Pamuk, por su parte, dijo que al conocer la noticia se sintió “como la víctima de un accidente; herido pero sin capacidad de sentir nada”, y no podía “sentirse feliz” porque demasiados colegas y detractores envidiaban su galardón. Decidió entonces partir de Turquía y permanecer en los Estados Unidos hasta cercana la víspera de su viaje a Suecia para recibir el premio. Su regresó a Estambul coincidió con la visita del Papa Benedicto XVI, que bastante polvo había levantado, así como con otros escándalos que sacudían la política interna del país. En fin, si en octubre la sociedad turca había reaccionado al Nóbel de Pamuk con ambigüedad, al regresar en diciembre el ambiente era más bien apático, desinteresado. Y eso, tal vez, era justamente lo que el escritor – conocido por sus largos períodos de encerramiento y reflexión – había buscado al ausentarse del país.
Ayer, siete de diciembre, Pamuk estaba en Estocolmo recibiendo el galardón. Su discurso se distanció de lo político, enfocándose más en lo literario y defendiendo con encendidos argumentos la importancia de la literatura para la humanidad, “en su intento por entenderse a sí misma”. Sus pareceres sobre la literatura  y su futuro fueron siempre optimistas, contrastando con la opinión de tantos otros escritores que han vaticinado el fin del libro y la literatura tal y como los conocemos. Para Pamuk, un escritor es alguien que tiene fe en la humanidad, así sea de manera inconsciente, ya que al escribir, al ir descubriendo a ese otro ser interno, propone que todos los seres humanos nos parecemos y, por ende, nos comprendemos, porque sufrimos y anhelamos de similar maneras. También habló, y mucho, de su padre, un escritor frustrado que le mostró ese otro rostro - el de la ingratitud - en el  oficio de escribir, y le acercó a la literatura europea, la de escritores occidentales que influenciaron la obra del turco, como Montaigne, Proust, y Dostoevsky. Volvió a hacer referencia de su progenitor al recordar el día en que, orgulloso, le había dado a leer su primera novela, Cedved y sus hijos, y le había prometido ganar un día el Nóbel. Con esta dulce anécdota, y lamentando que su padre no estuviera allí, entre el público – falleció en el 2002 -, cerraba Pamuk su intervención, y cerraba el Premio Nóbel otro capítulo más en su historial de premios a escritores polémicos. Nadie es perfecto, diría alguno, ni siquiera los turcos.

PolitikAugust 9, 2006 7:40 pm

Danger

 Hoy, miércoles nueve de agosto, poco después del mediodía, se presentó a Manuel Rosales, actual gobernador del industrializado estado Zulia, como “candidato único” opositor a Chávez en las venideras elecciones presidenciales venezolanas, a celebrarse el próximo diciembre. Por supuesto, eso de “candidato único” es relativo, pues cualquiera podría postularse como aspirante al sillón ejecutivo, como ya lo ha hecho – lamentablemente – el comediante Bejamín Rausseo, mejor conocido como Er Conde del Guácharo. “Lamentablemente” porque su presencia en las elecciones equivaldría a una mayor divisón del voto opositor a Chávez, lo cual significaría su probable victoria, legítima o no. Insisto en la importancia de tener sólo dos candidatos principales para estas elecciones – el oficilista, quien busca otra reelección, y el aspirante opositor – porque sería más fácil encontrar discrepancias en los resultados electorales. En una nota anterior ya mencioné cómo el REP presentaba bases de datos alarmantemente sospechosas, además de lo contraproducente de que la oposición presentara más de un candidato, ya que esto legitimizaría un proceso verificablemente viciado, como he podido leer. En la misma nota escribí sobre los peligros de la reelección, que, de repetirse, sería la tercera o cuarta de Chávez… (Ya hasta perdí la cuenta). Y no olvidemos tampoco la vergonzosa represalia que se llevó a cabo contra los votantes que laboraban en el sector público, que por haber preferido un candidato diferente al oficialista, fueron expulsados de sus puestos, fueron víctimas de congelaciones del salario, y hasta fueron fustigados con el fin de que firmaran declaraciones de fidelidad ideológica y reverencia al desempeño gubernamental.

 Regresando al candidato Rosales, tengo que confesar que conozco muy poco de sus propuestas. He leído que como gobernador del estado Zulia tuvo cierto éxito, y que en el panorama nacional ha permacido como un faro de lucidez en medio de tanto adulador de una izquierda retrógrada. Sin embargo, al no conocer su plan de gobierno, aparte de unas pocas declaraciones populistas que dijo hoy a razón de su nombramiento como candidato único, no puedo considerarlo como mi candidato. Si voto lo haré por él, de eso no hay duda, pero lo haría porque sólo de una cosa estoy seguro: Chávez, de permanecer en el poder, le haría todavía mucho más daño a Venezuela.  Entre las primeras declaraciones de Rosales se encuentran sus promesas de una nueva distribución de la “renta petrolera para que llegue al bolsillo de los venezolanos”. También asegura que “cada familia va a recibir entre 600 mil a un millón de bolívares mensuales de acuerdo al precio del petróleo, para que ellos mismos (los ciudadanos) puedan establecer su propia empresa y puedan salir de abajo". Se trata de la misma retórica populista, donde el gobierno ejerce el papel del tío brindón que regala y presta mientras dura la fiesta. Espero, aunque sea un anhelo hipócrita, que esas sean sólo politiquerías de campaña, y que, de asumir el poder, Rosales actúe acorde a las necesidades que desesperadamente necesita el país para asegurarse un puesto de relevancia, más allá de lo petrolero, a mediano y largo plazo en la escena mundial.  

LA DEMOCRACIA SUICIDA


 Aprovecho, pues, que estamos de campaña electoral para precisar algunas razones por las cuales Chávez no es mi candidato, y por qué, en realidad, no debería ser el candidato de nadie con - como se dice en criollo - dos dedos de frente.   

 

- Ideologías podridas:   

 Se nutre del odio histórico y del rencor, se alimenta de anhelos bélicos y de una supuesta justicia social. La propuesta ideológica de Chávez es simple: odio y rechazo a la cultura occidental, al libre mercado, al capitalismo, a la libertad de prensa, y a las instituciones económicas mundiales, entre otras. En cambio, propone alabar sistemas autoritarios, geografías antiamericanas, sistemas comunistas, posiciones arcaicas al estilo más obstinado de los tiempos de la Guerra Fría, nacionalizaciones, y carreras armamentistas, todo dentro de una retórica ponzoñosa y afilada, repleta del “patria o muerte” y del “si no estás con nostros estás con ellos”, etcétera. Se trata de crear divisiones y otorgarle etiquetas a cada pensamiento.

 Mi posición: países que mezclan totalmente sus ideologías populistas políticas y sociales con sus metas económicas, terminan por crear un pasticho amorfo con una sociedad rentista, proteccionista, y enfrascada en las teorías de dependencia, un escenario tóxico para la inversión y el crecimiento económico. Además, gobiernos como el Chávez no se lo piensan dos veces antes de darle cuerpo y vida a sus posturas ideológicas – como ha venido haciendo -, aprobando numerosas leyes y desbaratando constituciones para acomodar sus proyectos mesiánicos dentro de un marco supuestamente democrático; cuando la verdad es que estas medidas son, en realidad, inyecciones de cianuro al sistema: el suicidio de la democracia.

 

- Económicamente al garete:

 Este gobierno se ha encargado como ningún otro de espantar inversiones y crear un clima de hostilidad hacia el empresario privado. Las miles de empresas privadas que han tenido que cerrar sus puertas y suspender la producción de sus bienes y el ejercicio de sus servicios hablan por sí mismas. Muchas otras fueron confiscadas, acusadas de ineficiencia. Pero dudo que en manos del Estado lleguen a mejorar de una manera sostenida, a largo plazo. Si bien estoy de acuerdo con que se hayan apretado las tuercas del aparato fiscal y por fin se estén cobrando impuestos con cierta disciplina, estas fueron medidas que nacieron con intenciones equivocadas: presionar al sector privado. No había buena intención, una intención coherente, en el acto de recaudación de impuestos, sino que ha estado plagado de escándalos de corrupción y extorsiones. Ahora el Estado carga sobre sus hombros el peso de toda la industria petrolera, más las cientos de empreas públicas que ya existían, más las cientos que ha expropiado, más las cientos que ha creado. En fin, la receta perfecta para la corrupción y la ineficiencia.

 Mi posición: por una vez, Venezuela ha de compararse no consigo misma, sino con el mundo, con los avances y la vida en otros países. No se trata de calcar modelos, sino de buscar ejemplos e inspiración, de trazar rumbos coherente y mantenerlos, a pesar de las primeras dificultades que esto pueda acarrear. Venezuela tiene que volverse competente, tiene que crear un clima apropiado para la inversión – la mejor manera de crear empleos y garantizar un crecimiento estable -, y tiene que abogar por instituciones supranacionales que unifiquen el mercado latinoamericano si pretende competir contra gigantes cono China, Europa y Norteamérica. También se ha de respetar a toda costa la propiedad privada, los derechos humanos, y la libertad de prensa. Es una incoherencia criticar a Israel y abrazar a estados opresores y totalitarios como Irán, Corea del Norte y Cuba. Esta bien que se critique a Israel, pero que también se critiquen todos los focos de opresión donde se violan los derechos humanos.

 

- Etcétera:

 

 Aquí, en este etcétera, caben todas esas decisiones, discursos, gestos y diatribas que ha protagnizado Chávez durantes todos estos años y con las que yo no estoy de acuerdo. Por ejemplo, las cadenas televisivas; la carrera armamentista; las supuestas invaciones norteamericanas; la persecución política a algunos opositores; los médicos cubanos del programa “Barrio adentro” (en vez de mejorar los hospitales, como un país normal); los acercamientos a regímenes que son abiertamente conocidos por no respetar los derechos humanos; las críticas desmedidas a la cultura occidental sin siquiera molestarse en reconocer sus muchos rasgos positivos; la injerencia en la soberanía política de otros países; la reforma agraria que – misteriosamente – ha beneficiado las tierras de su familia en el estado Barinas; su devoción por Bolívar, cuyos méritos no pretendo desestimar, pero cuyo pensamiento no aplica más allá de la hermandad latinoamericana en nuestro mundo moderno y globalizado; el cambio de nombre del país; la octava extrella y la nueva dirección del caballo en el escudo nacional; sus irresponsables medidas económicas; su esquizofrénica postura internacional; su machismo y su militarismo; y su admiración por el comunismo, una idelogía que hasta en China, donde hoy se vive el mayor auge captalista del planeta, ha probado ser efectiva sólo para oprimir.

 Sea quien sea que salga vencedor en diciembre - aunque creo haber dejado en claro mi preferencia -, ha de afrontar con urgencia y eficacia lo que considero el problema mayor: la inseguridad. Luego le siguen el desempleo, la educación, la pobreza, la economía, la política exterior, etc., no necesariamente en ese orden, pero primero y sobre todo, el frustrante problema de la delincuencia. Y, aparte de deshacerse de la inseguridad, Venezuela debe trazar un camino maduro, aunque incluya una dura pero necesaria etapa transitiva, y aferrarse y aguantar hasta salir de sus repeticiones viciosas. Una vez se creen el capital de infraestructura y el capital humano, crecer hasta el bienestar y la paz va a ser una espera cordial, amena.

PolitikJuly 24, 2006 3:52 am

                                              Politics

 Un poco de política y politiquería

  Aunque no considero que la política sea uno de mis temas preferidos, sí lo es, en cambio, el que ejerzamos, como seres pensantes, el sentido común. Y espero que no se confunda el concepto de común con el del popular, palabra que ha tomado un matiz demasiado – valga la redundancia – político. Estos tres temas que propongo a continuación presentan, en mi opinión, conflictos de razonamiento y parcialidad. Sé que tal vez peque de idealista o de ingenuidad, pero no es el tiempo el que ha de absolver a nadie, sino la razón. Razón a lo Voltaire, por supuesto.   

1)      Sobre Fidel Castro.

No se trata ya de encarcelarlo, aunque lo merece, ni de asegurarle otros métodos de “justicia” que él mismo, a través de su eficaz red represiva, suele practicar contra disidentes en la Isla. Se trata de justicia histórica: que venideras generaciones de latinoamericanos no se confundan y crean que Castro fue, en balance, algo positivo. Esta preocupación nace luego del abrumador espectáculo que – ahora de forma casi rutinaria - nos brindaron nuestros hermanos argentinos, a raíz de la reciente cumbre de Mercosur. Allí Castro fue el constante centro de atención, llegando inclusive a ser aplaudido frenéticamente, casi como un homenaje. Insisto en que la imagen del patriarca político, del mesías, del visionario absoluto, es el peor cáncer que puede padecer esta desesperanzada porción del hemisferio occidental. Castro, como todo dictador que asesina, priva de libertad, controla, corrompe y manipula, debe pagar por sus crímenes y, sobre todo, debe descender de ese descarado pedestal donde tantos y tantos ciegos y resentidos insisten en mantenerlo. Castro ha declarado en varias ocaciones que él, sin pérdida de tiempo, “renunciaría” a su título si eso no significara el fin del régimen que gobierna la Isla. Mi opinión es que es allí, en esas declaraciones, donde se verifica el problema cubano: si todo ese proyecto depende de un solo hombre, de una sola mano dura, es porque el proyecto no le conviene al pueblo, a la pluralidad. No se puede confiar el destino de tanta gente en una única visión, en un capricho que no es otra cosa que una malienterpretación de la vida y de la voluntad.

 Insisto, cuando mucho, lo mínimo que deberíamos sentir es vergüenza, por no decir repulsión. Recuerden: es mentira que todo hombre que vive y muere por sus ideales es un héroe. Nadie puede negar que Hitler era un visionario, que Mussolini tenía ideales, que Stalin seguía un camino propio. Ya sabemos el desenlace de esos censurables – disculpen la hipocresía, jaja – episodios de nuestra historia reciente.

Pregunta: ¿Conoce alguien los nombres del presidente de Suiza, de Dinamarca, de Suecia? ¿Alguien sabe quiénes son los líderes de esas naciones conocidas como los Tigres Asiáticos? (Y no se pogan ahora a buscar en Google, que así cualquiera). Según el periodista Andrés Oppenheimer, existe una vergonzoza coincidencia entre los países con el mejor desempeño y el anonimato de los que allí llevan las riendas del poder. Por regla general: mientras más conocido el jefe de Estado, peor el estado de la nación. Hagan la prueba. “Cuando el río suena…”

Por último: ¿Quién es más sabio, Platón o Aristóteles (el segundo fue el discípulo más destacado del primero)? Seguramente escogerán al segundo. Ahora les invito a averiguar cuáles eran sus respectivas posturas sobre el poder y la política. ¿Dónde estaba Castro cuando habló Aristóteles?

 

2)      Elecciones en Venezuela (diciembre del 2006).

Confieso que mi primera reacción fue reirme, pero ahora siento más bien temor, o algo muy parecido al temor que se llama incertidumbre. Cuando leí que un considerable porcentaje (cerca del 15%) del total del electorado venezolano comparte, según datos oficiales del REP, una misma residencia, en la zona de El Llanito, en el Edo. Miranda, entendí que lo que se vive en Venezuela es una tragicomedia, donde todo parece ser adverso al sentido común. ¡Estamos hablando de casi dos millones ochocientas mil personas viviendo bajo el mismo techo, en una sencilla quinta del suburbio! ¿Cómo pretender, entonces, que alguien que goce de un sano razonamiento salga a votar en las próximas elecciones de diciembre? Eso es como jugar a ser Materazzi sabiendo que Zidane, inevitablemente, va a ser de las suyas en el partido. Y es obvio: cualquiera que promueva el voto en esas circunstancias es masoquista, pendejo o, peor todavía, está vendido; es decir, que obtendría algun beneficio de las elecciones. (Hay que tomar en cuenta que el ejemplo presentado es tan sólo uno entre decenas).

 

3)      El peligro de la reelección.

Worst case scenario: nos gusta, así que votamos por él o por ella en las siguientes elecciones presidenciales para que permanezca gobernando. Grave error. Hemos olvidado la primera ecuación del delito: corrupción es igual a poder multiplicado por tiempo. La reelección, así como las reformas para alargar el período presidencial, son descaradas fórmulas que tienen como íntimo propósito el hacerse del poder, lo que nos remonta a la ecuación antes recordada. La solución es una: la creación de instituciones que sean más fuertes que las personas dentro de ellas. Una vez encaminado el país, la suseción presidencial sería un simple tecnicismo, no una cuestión de vida o muerte, de derecha o izquierda, de arriba o abajo…

 No quiero sonar demasiado anarquista pero ¿no es un poco inquietante que, para que hayan líderes, lo primero que tiene que darse es que existan personas dispuestas a seguir, dejando a un lado todas o parte de sus ideas personales? Un verdader líder no es tan sólo alguien que lidera, sino alguien que represente nuestro modo de pensar y que de alguna manera lo sublime. Y si esos ideales personales concuerdan con el razonamiento y la cordura, no veo por qué es necesaria la reelección, ya que otros podrían representarnos perfectamente, dentro de un marco institucional congruente.  Es hora de que América exista gracias al pueblo y no al revés, como ha vendido sucediendo en Iberoámerica desde la Colonia, donde el pueblo ha pretendido y sigue pretendiendo vivir del país. Me pregunto qué pasaría si todos hacemos las cosas bien por un año, sólo com prueba. Un año sin trampas, sin intrigas, sin falsas esperanzas.

 

 Para concluir este post, voy a pactar la siguiente tregua: todos tenemos retazos de la Verdad. Sólo al unirnos podemos completarla y disfrutarla a plenitud. Ella, una vez cómodamente instalada, seguramente llame a sus compañeras de siempre: a Justicia, a Libertad, a Tolerancia, y, por qué no, a su prima Literatura…